El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) Biobío ha dado un salto cualitativo en la protección de su ecosistema forestal y agrícola. Carolina Contreras, Directora Regional (s) del SAG Biobío, con la exitosa digitalización de la vigilancia fitosanitaria, un proceso que redefine la gestión y el control en las actividades de prospección forestal, trampeo e inspección de embalajes de madera.
«Estamos sembrando un nuevo paradigma en la vigilancia fitosanitaria», afirmó Contreras. «La adopción de dispositivos Handheld para generar registros 100% digitales marca el fin de la era del papel y abre las puertas a un flujo de información en tiempo real. Este avance tecnológico no solo optimiza la eficiencia operativa, sino que también fortalece la seguridad de los datos, desde su captura en el terreno hasta la obtención de diagnósticos precisos en el laboratorio».
La marcha blanca de esta transformación digital se inició el 1 de marzo en 20 oficinas sectoriales del SAG a nivel nacional, teniendo en la región del Biobío a las oficinas de Concepción y Talcahuano como pioneras. Los funcionarios de estas sedes han integrado la tecnología en su labor diaria, registrando la información directamente desde el campo, eliminando la engorrosa etapa de documentación manual al regresar a la oficina.
La elección estratégica de Concepción, como punto neurálgico portuario y puerta de entrada de mercancías, y Talcahuano, como destino final de embalajes de madera distribuidos a lo largo del territorio, ofrece una valiosa oportunidad para medir el impacto de la digitalización en escenarios contrastantes. El objetivo primordial es agilizar los procesos, optimizar la eficiencia y la oportunidad de las intervenciones, y elevar la calidad de las intercepciones fitosanitarias.
Los primeros frutos de esta digitalización ya son palpables. Durante el mes de marzo, a través de la plataforma digital, se constata la revisión de 270 trampas forestales, la inspección de 370 lotes de embalajes de madera y la realización de 13 prospecciones en las oficinas piloto de la región. Estos datos, ahora accesibles y analizables en tiempo real, permiten al SAG Biobío tejer una red de vigilancia fitosanitaria más inteligente, proactiva y eficaz, protegiendo así el valioso patrimonio agrícola y forestal de la región. La digitalización no es solo una herramienta, sino la savia de una nueva era en la sanidad vegetal del Biobío.
SOJ





