La desaparición de siete pescadores tras el naufragio de la lancha «Bruma» ha desencadenado una intensa investigación, donde la nave «Cobra», perteneciente a la empresa Blumar, se encuentra en el centro de la atención. El Ministerio Público indaga la posible colisión entre ambas embarcaciones, y las pruebas encontradas en el «Cobra» han generado interrogantes que Blumar busca responder.
Evidencias y declaraciones
El fiscal jefe de Coronel, Hugo Cuevas, reveló que el «Cobra» es de «interés para la Fiscalía», debido a la presencia de trazas de pintura en su casco y «algunos restos» de la lancha en su hélice. Además, la geolocalización sitúa a la nave en la ruta y hora en que desapareció el «Bruma».
Ante estas evidencias, Gerardo Balbontín, gerente general de Blumar, declaró que «no se ha determinado que la embarcación ‘Cobra’ haya estado embistiendo» a la lancha. Balbontín también expresó su preocupación por el «acoso» que estaría sufriendo su tripulación.
«No podemos negar o firmar qué es lo que haya ocurrido. Tenemos que esperar los hechos concretos, por lo tanto, todo el resto es conjeturar y hacer teoría sobre algo que todavía no tenemos afirmación», señaló Balbontín.
Colaboración y búsqueda de respuestas
Balbontín aseguró que Blumar está colaborando con la investigación y ofreciendo su ayuda a las autoridades. «Hemos estado ofreciendo toda nuestra ayuda a través de las autoridades, nos hemos puesto inmediatamente en contacto con la Capitanía de Puerto Coronel ofreciendo la ayuda que ellos determinen».
Mientras tanto, la búsqueda de los siete pescadores desaparecidos continúa, y la investigación busca esclarecer las circunstancias que rodearon el naufragio del «Bruma». La posible colisión con el «Cobra» plantea interrogantes que Blumar deberá responder, mientras la comunidad espera respuestas y justicia.
SOJ





