La Asociación de Pescadores Industriales del Biobío ha interpuesto un recurso de protección ante la Corte de Apelaciones de Concepción, exigiendo al ministro de Economía, Nicolás Grau Veloso, que decrete una veda biológica para detener la «destrucción» del recurso sardina. La presidenta del gremio, Macarena Cepeda Godoy, denunció la captura de ejemplares demasiado pequeños, triplicando los niveles permitidos, lo que pone en grave riesgo la sustentabilidad de la especie.
«Hemos hecho todo lo que está a nuestro alcance, enviar oficios a la autoridad, solicitar informes a institutos de investigación, levantar datos desde las descargas de nuestras empresas socias y alertar a la opinión pública y medios de comunicación que hoy se está destruyendo la sardina porque se está pescando un recurso que no debería estar siendo sacado del agua por ser muy pequeño. La cantidad de individuos que se está capturando triplica lo que se debería pescar en condiciones normales para cumplir la cuota», declaró Cepeda.
El recurso se basa en la «ausencia de actuación de la autoridad», ya que, a pesar de las evidencias presentadas sobre el estado «crítico» de la sardina, el ministro Grau no ha tomado medidas al respecto. «La autoridad literalmente lleva semanas mirando para el lado, sin dar respuestas, permitiendo la captura de un recurso pesquero clave en la Región del Biobío al cual se le ha infligido un daño muy grave que comprometerá su futuro de mediano plazo, incluso su agotamiento lo que traerá graves consecuencias sociales y económicas en las próximas temporadas de pesca», explicó Cepeda.
La situación es considerada un «desastre» por Monserrat Jamett Leiva, gerenta de Sustentabilidad del gremio, quien advirtió sobre las consecuencias económicas y ambientales de la captura de sardinas inmaduras.
Los industriales hacen un llamado a la Corte para que actúe con celeridad, dada la urgencia de la situación, y alertó sobre los graves problemas sociales y económicos que enfrentarán las comunas de Talcahuano y Coronel si no se toman medidas. Además, criticó el «rotundo silencio» de las ONG ambientalistas ante la inacción del Gobierno.
SOJ





