En una decisión que sacude el panorama político, la diputada Karol Cariola (PC) renunció este domingo a la presidencia de la Cámara de Diputadas y Diputados, en el punto álgido de la controversia generada por una investigación de la Fiscalía Regional de Coquimbo. La polémica se desató tras la filtración de chats privados entre Cariola y la exalcaldesa de Santiago, Irací Hassler, que revelaron críticas hacia el presidente Gabriel Boric y la ministra Camila Vallejo.
La parlamentaria, quien recientemente dio a luz, denunció una «operación mediática y política» para dañar su imagen, exacerbada por un allanamiento a su domicilio horas después del parto. En un comunicado, Cariola abordó las acusaciones en su contra, explicando que la investigación se centra en una conversación privada con la ex alcaldesa de Santiago, donde propuso la creación de un centro de salud para mujeres en Santiago, retomando el programa «Sonrisa de Mujer». Cariola negó haber participado en decisiones municipales relacionadas con el caso Sierra Bella.
La parlamentaria cita -según ella- las razones del Ministerio Público para investigarla en la trama acontecida durante el mandato de Hassler como jefa comunal: “una conversación privada, en la que expresé una idea que podría beneficiar a las mujeres pobres de Santiago, para crear un centro de salud integral que retomara el programa “Sonrisa de Mujer”. De este punto, Cariola señaló que sólo dio una idea en aras de contribuir, asegurando que no tomó parte en las decisiones adoptadas por la administración municipal en el caso Sierra Bella.
En relación al intercambio de opiniones que sostuvo con Hassler sobre Bo “Emilio” Yang, empresario chino propietario de un mall en Santiago para renovar una patente de alcoholes, aseveró que “mi única acción al respecto, como presidenta del grupo de amistad Chileno-Chino, fue pedir que lo orientaran, jamás solicité intervenir el proceso o hacer algo fuera del procedimiento legal. En los mismos chats muestro mi conformidad cuando me informan que los plazos ya habían transcurrido y que jurídico había cerrado el caso con la patente caducada”.
La renuncia de Cariola se produce en un contexto de alta tensión política, donde la filtración de sus conversaciones privadas ha generado un intenso debate sobre la ética y la transparencia en la función pública. La diputada, por su parte, ha reiterado su inocencia y ha denunciado una campaña de desprestigio en su contra.
Desde «Dejar el Conventillo» hasta «Operación Política»
La renuncia de Karol Cariola (PC) a la presidencia de la Cámara Baja ha desatado una ola de reacciones encontradas en el Congreso, reflejando la profunda división política en torno a la investigación fiscal que la involucra.
Desde el oficialismo, la diputada Camila Musante (IND-PPD) expresó su preocupación por las filtraciones de conversaciones privadas de Cariola, sugiriendo una posible motivación política detrás de las mismas. «Supongo que ahora que ya renunció a la presidencia de la Cámara no se van a conocer más filtraciones de las conversaciones privadas que mantenía la diputada Cariola, y es que cuando se fija un objetivo por parte de la derecha no importan ni siquiera las condiciones humanas que ellos mismos dicen defender», declaró Musante.
El diputado Boris Barrera (PC) manifestó su «solidaridad y cariño» hacia Cariola, denunciando una «burda operación política» para desacreditar su trabajo. «Su labor como presidenta de la Cámara fue justa, ecuánime y siempre en defensa de la democracia. La verdad saldrá a la luz, y aquí seguimos firmes, apoyándote siempre», afirmó Barrera.
En la oposición, la diputada María Luisa Cordero calificó la renuncia de Cariola como una «decisión sensata y muy necesaria», instando a la justicia a «limitarse a investigar los delitos que pudieran existir y dejar el conventillo de lado».
Por su parte, el diputado republicano Agustín Romero consideró la renuncia como una «señal clara de que los cuestionamientos eran insostenibles», adelantando que su bancada seguirá exigiendo la continuidad de las investigaciones. «Otra mesa de la Cámara de Diputados que tiene que terminar en medio de un escándalo por corrupción», sentenció Romero.
En la misma línea, el jefe de la bancada republicana, Cristián Araya, afirmó que «Karol Cariola finalmente renunció. Ya lo habíamos dicho: llegó de forma ilegítima, su permanencia no fue positiva y los vínculos con empresarios chinos la dejaron sin piso. Era cuestión de tiempo. Ahora, que dé la cara y asuma su responsabilidad».
SOJ





