El Año Nuevo chino no trajo las ganancias esperadas para los productores de cerezas chilenas. La baja de precios en un 50% y el retraso de un buque con 1.300 contenedores de cerezas debido a una avería, generaron una gran preocupación en el sector. La carga, del buque contenedor Maersk Saltoro, zarpó el 27 de diciembre de 2024 y debía llegar el 15 de enero pasado a China, sin embargo arribó con un mes de retraso. Todo esto provocó que la fruta se encontrara en mal estado y ya no pudiera ser comercializada.
El ministro de agricultura, Esteban Valenzuela, ha sostenido que “hay una naviera prestigiosa detrás, que es Maersk, que es una de las más importantes del mundo. Por eso estamos como Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) yendo in situ a ver la revisión de los contenidos de la carga que va a tener daño, para que sea lo más rigurosa posible”.
El presidente de Fedefruta, Víctor Catalán, anticipa que la probabilidad de que el resto de las cerezas que están en esos contenedores corran la misma suerte es alta, por lo que ya da por perdido todo ese cargamento. Según los cálculos de la SNA y Fedefruta, la pérdida llegará a unos US$134 millones, afectando a unos 100 productores-exportadores. Por lo mismo, esperan que se activen los seguros que están comprometidos para este tipo de eventos.

La llegada tardía de un cargamento de cerezas chilenas a China, debido a una avería en el barco que las transportaba, ha generado pérdidas millonarias para los productores y exportadores, además de una controversia sobre quién debe asumir la responsabilidad.
Ante esta situación, se espera que se activen los seguros comprometidos para este tipo de eventos, algo que, según Walker, «no había visto nunca» en esta magnitud.
Si bien Walker considera que las empresas aseguradoras deben resolver el tema de los pagos, Catalán responsabiliza directamente a la naviera Maersk, cuyo desperfecto técnico generó el retraso y, en consecuencia, las pérdidas.
Catalán también criticó la falta de acción de Asoex (Frutas de Chile) en defensa de los exportadores y la fruta, señalando que «quisiera ver un rol más activo de Asoex defendiendo a los exportadores y la fruta. Eso hasta ahora no lo hemos visto».
Mientras tanto, el proceso de revisión por parte de la aduana china continúa, pero todo indica que las cerezas serán desechadas en una locación cercana al puerto chino de Nansha, lo que agrava aún más las pérdidas para los productores chilenos.
SOJ





