Jimmy Carter, el Presidente idealista de breve paso por la Casa Blanca que vivió 100 años

El ex Presidente Jimmy Carter, que falleció este domingo 29 de diciembre a los 100 años de edad, no completó más que un mandato en la Casa Blanca, pero en esos cuatro años lideró varios momentos históricos, hasta que su popularidad fue dañada por la crisis de los rehenes en Irán. Después, en todo caso, se resarció con su defensa de los DD.HH. y la limpieza de los procesos electorales. Durante toda su vida no abandonó su labor en favor de los derechos humanos y la democracia, tras la creación del reputado Centro Carter.

En su primer día como Presidente de los Estados Unidos, en enero de 1977, Carter declaró un perdón general a todos los objetores de la Guerra de Vietnam que evadieron el reclutamiento en ese impopular conflicto, que finalizó con la caída de Saigón en abril de 1975, lo que fue una salida traumática y humillante para los norteamericanos. El 7 de septiembre de ese mismo año, Carter firmó con Omar Torrijos la devolución del Canal de Panamá a los panameños. Los tratados Torrijos-Carter marcaron un hito para la soberanía panameña, en esa vía de comunicación marítima entre el Océano Pacífico y el Atlántico. El Presidente electo, Donald Trump, amenazó recientemente con volver a restaurar la soberanía estadounidense de esta franja que atraviesa el istmo.

Por otra parte, Carter restableció la Sección de Intereses en La Habana en el otoño de 1977, en un intento de normalizar progresivamente las relaciones con la Cuba de Fidel Castro. Este desenfriamiento se frenó con el éxodo masivo del Mariel hacia Florida entre la primavera y el otoño de 1980. Carter auspició y participó en los acuerdos de Camp David de septiembre de 1978, entre el Presidente egipcio Anwar el Sadat y el Primer Ministro israelí Menachem Begin. Este paso histórico tras la fundación de Israel y las posteriores crisis en Oriente Medio, servirían de marco para el acuerdo de paz y la normalización de relaciones entre Israel y Egipto de 1979. En 1979, Carter decidió restringir la ayuda militar a la junta militar en la Guerra Civil de El Salvador, aunque la mantuvo ante la Revolución Sandinista del verano de ese año en Nicaragua.

En abril de 1980, Carter presidió como Comandante en Jefe sobre el intento fallido de liberar a los rehenes estadounidenses de la embajada en Teherán, tomada por estudiantes de la revolución islámica que derrocó a Mohammad Reza Pahleví en 1979. Un helicóptero estadounidense colisionó contra un avión en el desierto iraní y murieron 8 soldados. Los 52 secuestrados no fueron liberados sino hasta enero de 1981, cuando Carter abandonó la presidencia y dejó el relevo al republicano Ronald Reagan.

Carter y su esposa Rosalynn Carter fundaron el Centro Carter en 1982, en Atlanta (Georgia), con el objetivo de apoyar a la resolución de conflictos, defender los derechos humanos y prevenir la pobreza y la enfermedad en el mundo. A la postre, esta ONG se convirtió en una de las más influyentes y reputadas del mundo. Ese trabajo llevó al ex Mandatario a recibir el Premio Nobel de la Paz en 2002. El Centro Carter realizó su primera misión de supervisión electoral en las elecciones de 1989 en Panamá, y declaró fraudulenta la victoria del general Manuel Noriega. Desde entonces monitoreó decenas de procesos electorales. En julio de este año, declaró que las elecciones presidenciales venezolanas, que el Consejo Nacional Electoral (CNE) adjudicó a Nicolás Maduro, «no satisfacen estándares internacionales de integridad electoral y no pueden ser consideradas democráticas».

Entre 1994 y 1995, Carter medió en negociaciones de desarme con Corea del Norte, de restauración democrática en Haití, alto el fuego en Bosnia y en la guerra civil sudanesa. Posteriormente se sumó al grupo «The Elders», creado por Nelson Mandela, para mediar en crisis internacionales y apoyar en la resolución de problemas globales. Hasta 2015, Carter se mantuvo activo en la mediación de crisis globales: intervino en la liberación en 2010 de un joven maestro estadounidense en Corea del Norte, e hizo una histórica aparición en la televisión pública cubana en una visita a la isla en 2002, con el objetivo de mejorar relaciones.