En un escalofriante descubrimiento, las autoridades chilenas han desmantelado un plan terrorífico orquestado por miembros de la peligrosa banda criminal «Los Gallegos». Tres reclusos, dos de ellos pertenecientes a este clan, planeaban atacar los tribunales de Arica y la misma cárcel con un autobomba, en un intento desesperado por escapar de la justicia.
Paralelamente, en Santiago, muy cerca de La Moneda, se ha destapado una red de trata de personas liderada por esta misma organización criminal. En una «casa de tortura», mujeres indocumentadas eran obligadas a prostituirse bajo condiciones inhumanas.
El fiscal regional de Arica, Mario Carrera, ha calificado estos hechos como «una trata de personas de manual en sus peores características», según el persecutor la situación se ha venido desarrollando desde hace tiempo. Además, las indagaciones han establecido un vínculo entre ambos casos, donde destaca que los mismos grupos criminales están operando tanto en Chile como en Ecuador.
¿Cómo se descubrió el plan?
Gracias a un exhaustivo trabajo de inteligencia de Gendarmería, se interceptaron comunicaciones entre los reclusos, tanto al interior de la cárcel como con contactos externos. Estos mensajes revelaron la planificación del atentado y permitieron a las autoridades actuar antes de que se consumara la tragedia.
¿Cuál es la situación actual en Arica?
Si bien la situación en Arica ha mejorado significativamente en comparación con 2022, cuando la ciudad se encontraba bajo el yugo de «Los Gallegos», las autoridades mantienen la alerta. El fiscal Carrera ha señalado que los próximos meses serán cruciales, especialmente marzo, cuando se dicten las sentencias definitivas contra los miembros de la banda.
¿Qué medidas se están tomando?
Las autoridades están trabajando arduamente para desarticular completamente a esta organización criminal y llevar ante la justicia a todos sus miembros. Se han intensificado los operativos policiales, se ha reforzado la seguridad en las cárceles y se está colaborando con las autoridades de otros países para combatir este flagelo.
En resumen
Los recientes acontecimientos en Arica y Santiago demuestran la peligrosidad de «Los Gallegos» y la necesidad de actuar con firmeza contra este tipo de organizaciones criminales. La sociedad chilena exige justicia y seguridad, y las autoridades deben trabajar incansablemente para garantizarla.
SOJ





