Con un plan de alta proyección y que pretende transformar el sector frutícola en las 21 comunas de la Región de Ñuble, el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA Quilamapu) ha iniciado una iniciativa para incorporar cultivos más sostenibles y resistentes al cambio climático.
Con una duración de 36 meses, este programa beneficiará a cerca de mil agricultores de todas las comunas de la región, quienes recibirán capacitación, tecnología y material genético de alta calidad.
Frutas del futuro
El proyecto se centrará en cinco especies frutales: macadamia, pistacho, calafate, papayo y castaño. Estas frutas, adaptadas a condiciones adversas como la sequía y las temperaturas extremas, prometen ser una alternativa rentable y sostenible para los agricultores de la zona.
«Estamos rescatando material genético de variedades antiguas, adaptadas a nuestro clima, y clonándolas para garantizar su multiplicación y distribución», explica Jorge Retamal, investigador de INIA Quilamapu y líder del proyecto. «La macadamia, por ejemplo, es una especie muy prometedora por su resistencia y rentabilidad».
Un enfoque integral
Además de la entrega de plantas, el proyecto contempla una serie de acciones para apoyar a los agricultores:
- Capacitación: Los agricultores recibirán conocimientos en manejo sostenible de cultivos, riego eficiente y adaptación al cambio climático.
- Tecnología: Se implementarán sistemas de riego por goteo, estaciones meteorológicas y energías renovables para optimizar la producción.
- Intercambio de experiencias: Se organizarán giras técnicas a nivel nacional e internacional para que los agricultores conozcan nuevas prácticas y tecnologías.
Un futuro más verde y productivo
«Este proyecto es una apuesta por el futuro de la agricultura en Ñuble», afirma Javier Chillán, director regional de INIA Quilamapu. «Al incorporar estas nuevas variedades y tecnologías, estamos preparando a nuestros agricultores para enfrentar los desafíos del cambio climático y asegurar la sostenibilidad de la producción frutícola en el largo plazo».
El objetivo final del proyecto es posicionar a Ñuble como una región líder en la producción de frutas de alta calidad y bajo impacto ambiental. Al promover cultivos más resistentes y sostenibles, se busca mejorar la calidad de vida de los agricultores, fortalecer la economía local y contribuir a la protección del medio ambiente.
SOJ





