Investigadores de Concepción Desarrollan Film Biodegradable a partir de Residuos de Aceite de Oliva

Denominado «Biosmartfilm», este proyecto financiado por Fondef apunta a crear un material de empaque seguro, eficiente y respetuoso con el medio ambiente. La idea es aprovechar los subproductos de la industria olivícola, ricos en antioxidantes y propiedades antimicrobianas, para extender la vida útil de productos como el pollo fresco.

Un Futuro Sostenible para el Envasado de Alimentos.

La profesora Johanna Castaño Agudelo, del Departamento de Ingeniería Química, lidera un innovador proyecto que busca revolucionar la industria del envasado de alimentos. En colaboración con Agrosuper y Chile Oliva, su equipo está desarrollando un film biodegradable y compostable a partir de residuos de la producción de aceite de oliva.

«Nuestro objetivo es transformar los residuos en un recurso valioso, creando un ciclo de vida más sostenible para los alimentos», explica la profesora Castaño. Al utilizar bioplásticos como el PLA, el nuevo film se adapta fácilmente a los procesos industriales existentes, sin requerir inversiones adicionales por parte de las empresas.

La investigadora destaca la importancia del trabajo en equipo y la colaboración con la industria: «Al trabajar en conjunto con empresas como Agrosuper, podemos validar nuestros prototipos en entornos reales y asegurarnos de que nuestra solución sea viable a nivel industrial».

Beneficios del Biosmartfilm:

  • Sostenibilidad: Reduce la dependencia de plásticos derivados del petróleo y promueve la economía circular.
  • Seguridad alimentaria: Los antioxidantes naturales presentes en el film ayudan a prolongar la vida útil de los alimentos y a mantener su calidad.
  • Biodegradabilidad: El film se descompone de forma natural en el medio ambiente, sin dejar residuos tóxicos.
  • Adaptabilidad: El material es compatible con los procesos industriales existentes, lo que facilita su implementación.

Un Futuro Promisorio

Este proyecto tiene el potencial de transformar la industria del envasado de alimentos, ofreciendo una alternativa más sostenible y eficiente a los materiales plásticos convencionales. Al aprovechar los residuos de la producción de aceite de oliva, se contribuye a la economía circular y se reduce el impacto ambiental.

A medida que el proyecto avanza, se espera que el Biosmartfilm se convierta en una solución innovadora y rentable para la industria alimentaria, abriendo nuevas oportunidades para la investigación y el desarrollo de materiales biodegradables y compostables.

En resumen, la investigación liderada por la profesora Castaño representa un paso significativo hacia un futuro más sostenible. Al transformar los residuos en un recurso valioso, este proyecto demuestra cómo la innovación y la colaboración pueden generar soluciones positivas para el medio ambiente y la sociedad.

SOJ