La Ministra de Defensa propone convertir los astilleros de la Armada, con base en Talcahuano, en un referente obligado en construcción naval en Sudamérica

En su planta de Talcahuano, Asmar ha construido 35 buques para la Armada de Chile y ha adquirido una vasta experiencia en la ejecución de proyectos complejos. Entre estos se destacan el AGS-61 Cabo de Hornos, un buque de investigación oceanográfica, y el AGB-46 Almirante Viel, un rompehielos entregado en junio de este año, que realizará su primer viaje a la Antártida en enero de 2025.

La ministra de Defensa, Maya Fernández, destacó que Chile está viviendo un momento clave para avanzar en la construcción naval y convertirse en un referente en el Cono Sur. En este sentido, expresó que el país tiene una histórica tradición marítima y que, a través de políticas estratégicas, se pretende fortalecer la industria naval local.

Fernández subrayó que el país está dando pasos importantes en esta dirección, como la entrada en operación del rompehielos Almirante Viel, construido completamente en los astilleros de Talcahuano (Asmar), y el remolcador Lientur, que junto al Viel y al Marinero Fuentealba conformarán el «trinomio antártico». Asimismo, la ministra anticipó la firma de la Política Nacional de Construcción Naval, prevista para enero próximo, que será clave para el desarrollo del país desde el mar, promoviendo mayores inversiones, generación de empleo y progreso en la industria.

Este plan recibió el respaldo del presidente Gabriel Boric en junio pasado, quien dio su apoyo al Plan Nacional Continuo de Construcción Naval (PNCCN) impulsado por la Armada. Además, solicitó la colaboración de los ministerios de Defensa y Economía para avanzar en la implementación de esta iniciativa, la cual busca establecer los cimientos de un ecosistema que fomente el crecimiento del sector naval y marítimo, beneficiando a la economía nacional, de la Región del Biobío y especialmente la actividad en Talcahuano.

La ministra Fernández destacó que han trabajado con dedicación y urgencia para presentar al país la estructura del proyecto, que incluye la gobernanza y el ecosistema necesarios para fortalecer la industria. En este marco, aseguró que Chile tiene la aspiración legítima de convertirse en un referente de la construcción naval en América Latina y un líder en el Cono Sur.

Capacidades de Asmar y el futuro de la construcción de fragatas

El almirante Juan Andrés De la Maza, comandante en jefe de la Armada de Chile, en el marco de la Expo Naval 2024, aseguró que Asmar Talcahuano está capacitada para comenzar la construcción de fragatas en la próxima década. Según el máximo oficial naval, los astilleros de la II Zona Naval han sido evaluados por expertos internacionales en la construcción de buques de combate, y los resultados confirman que Asmar tiene las capacidades fundamentales para asumir la fabricación de unidades de combate de alta complejidad en el futuro cercano.

Sin embargo, este proyecto depende del apoyo estatal al PNCCN, que permitirá a Asmar superar las brechas técnicas en áreas como innovación tecnológica, automatización de procesos, integración de sistemas de armas y la capacitación de personal. Además, se requerirá una inversión inicial significativa y cooperación internacional para la transferencia de tecnología.

En 2019, la Armada encargó un estudio a la Universidad Católica de Chile sobre la viabilidad de construir fragatas de 5.200 toneladas y 132 metros de eslora, como parte del proceso de renovación de la Escuadra Nacional. El informe concluyó que la construcción local de estas fragatas es la mejor opción, ya que no solo genera un impacto económico al dejar un 30% de la inversión en el país, sino que también aporta en términos de investigación, desarrollo e innovación tecnológica.

El análisis también comparó esta opción con la compra de buques de segunda mano, concluyendo que la fabricación local es más beneficiosa para el desarrollo de la industria y la economía nacional.

Asmar y su rol en la industria nacional

Como actor principal en este proceso, Asmar ha jugado un papel fundamental en el sector de defensa en los últimos 46 años. En su planta de Talcahuano, la empresa ha construido 35 buques para la Armada de Chile y ha adquirido una vasta experiencia en la ejecución de proyectos complejos. Entre estos se destacan el AGS-61 Cabo de Hornos, un buque de investigación oceanográfica, y el AGB-46 Almirante Viel, un rompehielos entregado en junio de este año, que realizará su primer viaje a la Antártida en enero de 2025.

Con la implementación del PNCCN y el respaldo de los astilleros de Talcahuano, Chile está bien posicionado para fortalecer su industria naval y consolidarse como un líder regional en la construcción de buques.

SOJ