Este es un claro efecto de la permisología en Chile, cuando los empresarios no ven garantías de inversión en su propio país, buscan otras latitudes para realizar sus proyectos.
La empresa forestal chilena Arauco continúa consolidando su presencia en el mercado norteamericano. En esta ocasión, anunció una inversión de US$40 millones en la construcción de un nuevo centro de impregnación y una línea de melamina de última generación en el estado de Durango, México.
Este proyecto, denominado «Alacrán», se convertirá en un hub estratégico para las operaciones de Arauco en Noramérica, abasteciendo de productos a sus ocho plantas ubicadas en México, Estados Unidos y Canadá. La nueva infraestructura, que incluirá maquinaria de última generación proveniente de Alemania, permitirá optimizar los procesos productivos y reducir el impacto ambiental al recuperar emisiones para generar energía.
La iniciativa, que generará cerca de 70 empleos directos y 200 indirectos, fue presentada oficialmente ante el gobernador de Durango, Esteban Villegas, por representantes de Arauco. Se espera que la construcción del centro, que abarcará una superficie total de 11.000 metros cuadrados, se inicie próximamente.
Esta área de Durango se transformará en una zona neurálgica en líneas de alto valor agregado cuyos terrenos posee la firma chilena en los Estados Unidos Mexicanos.





