Maniobra de rescate simulado de una enfermera.
En un despliegue de poder naval y coordinación interinstitucional, el submarino SS-22 General Carrera, cuya base está en la II Zona Naval de Talcahuano, ha desarrollado una serie de ejercicios en el complejo y estratégico Estrecho de Magallanes. Estas maniobras, que involucraron a diversas unidades marítimas y aéreas de la Tercera Zona Naval, demostraron la capacidad y versatilidad de esta moderna plataforma submarina.
Aguas Turbulentas
El Estrecho de Magallanes, reconocido por sus desafiantes condiciones de navegación, sirvió como el escenario perfecto para poner a prueba las capacidades del submarino Carrera. Bajo el mando del contraalmirante Jorge Castillo, la Tercera Zona Naval coordinó una serie de ejercicios que incluyeron maniobras de patrullaje, simulacros de combate y operaciones de rescate.
Una de las maniobras más destacadas fue la operación Hi-Line, en la que el submarino Carrera se coordinó con un helicóptero Airbus AS365 Dauphin para realizar una evacuación médica de entrenamiento. Esta compleja maniobra demostró la capacidad de la Armada de Chile para responder de manera efectiva ante emergencias en el mar, incluso en condiciones extremas.
El comandante del submarino Carrera, capitán de navío Sven Barckhahn Anker, destacó la importancia de estos ejercicios para mantener un alto nivel de preparación y asegurar la defensa de los intereses nacionales. «El submarino Carrera es una herramienta fundamental para nuestra Armada, y estos ejercicios nos permiten afinar nuestras capacidades y demostrar nuestra capacidad de operar en cualquier parte del mundo», afirmó el comandante.
Beneficios de los Ejercicios:
- Mejora de la preparación: Los ejercicios permitieron a las tripulaciones de ambas unidades perfeccionar sus habilidades y coordinar sus acciones de manera más efectiva.
- Demostración de capacidades: Se demostró la capacidad de la Armada de Chile para operar en entornos complejos y realizar operaciones de alta complejidad.
- Fortalecimiento de la disuasión: La presencia del submarino Carrera en el Estrecho de Magallanes contribuye a fortalecer la disuasión y a garantizar la seguridad marítima de Chile.
El submarino participó como plataforma para ejecutar este complejo procedimiento que consiste en emplear una línea para permitir el acceso a la nave y evacuar a personas, destacando la capacidad de coordinación entre medios tan complejos como un submarino y el helicóptero que demostró su versatilidad y la preparación de su dotación para ejecutar este tipo de procedimiento.
La cabo 1° enfermera técnico aeroespacial Nicole Cornejo del Destacamento Aeronaval de Puerto Williams fue la encargada de ejecutar la maniobra de evacuación: «Es la primera vez que participo en una maniobra con un submarino. Es una gran experiencia. Creo que es importante mantenerse entrenado para así brindar la mayor seguridad y poder sacar al paciente con el mayor éxito posible. Me siento contenta de haber realizado este ejercicio y muy importante también en el ámbito profesional porque en el caso que se active una emergencia uno siempre está listo a actuar”.
El helicóptero Airbus AS365 Dauphin (HH-65) matrícula Naval 56 al mando del comandante del Grupo Aeronaval Sur, capitán de fragata Alessandro Pulleghini, participó en el rescate simulado desde la vela (lo más alto) de la estructura del Carrera. Para el comandante Pulleghini “operar junto a una unidad tan sofisticada como el submarino Carrera es un gran desafío. Nos exige una precisión extrema, especialmente en las aguas del Estrecho de Magallanes, conocidas por ser de las más complejas del mundo tanto para la navegación como para operaciones aéreas, por sus extremas condiciones de vientos, temperaturas y climatología. Estos entrenamientos son claves para mantener a nuestras dotaciones en el más alto nivel, especialmente en un entorno tan complejo como el que enfrenta la Tercera Zona Naval”.
Conclusión:
El despliegue del submarino Carrera en el Estrecho de Magallanes es un claro ejemplo del compromiso de la Armada de Chile con la defensa nacional. Estos ejercicios demuestran que Chile cuenta con una fuerza naval moderna y altamente capacitada, capaz de enfrentar los desafíos del siglo XXI.





