La Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC) ha logrado un hito en la búsqueda de una aviación más sostenible. Gracias a un innovador proyecto, científicos de la Región del Biobío han desarrollado un combustible de aviación (SAF) a partir de residuos locales como aceites de cocina usados y lignina, un subproducto de la industria papelera.
Este avance, único en Chile, es resultado de una colaboración entre la UCSC y empresas regionales, y cuenta con el financiamiento de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID). El proceso de producción del SAF, que incluye una etapa de hidrogenación catalítica, es más eficiente energéticamente que las tecnologías convencionales y permite obtener un combustible de alta calidad.
“El objetivo del proyecto es producir un combustible sostenible de aviación a partir de materias primas residuales como aceites de fritura y lignina, que son fácilmente disponibles en Chile. En el primer año, el equipo de la UCSC desarrolló un proceso innovador que incluye una etapa de hidrogenación catalítica, lo que permite un ahorro energético significativo en comparación con las tecnologías actuales. Este proceso ha generado las primeras muestras de SAF, que han mostrado rendimientos prometedores”, explicó la Dra. Laura Azócar, Directora Alterna del Centro de Energía UCSC y responsable del proyecto.
Uno de los aspectos más innovadores de este proyecto es el uso de materias primas locales, como los residuos de aceites de fritura y la lignina, un subproducto de la industria de la celulosa. Además, el equipo de la UCSC busca que este nuevo SAF pueda ser utilizado al 100%, sin necesidad de mezclarlo con combustible convencional, y que la tecnología desarrollada sea más eficiente energéticamente.
El Centro de Energía de la UCSC, responsable de este proyecto, es un referente regional y nacional en la investigación y desarrollo de energías limpias. Entre sus principales iniciativas se destaca la única planta de hidrógeno verde presente en universidades en Chile, proyecto financiado por el Gobierno Regional del Biobío a través del Fondo Nacional de Desarrollo Regional. Esta iniciativa no solo aporta al sector industrial, sino que también impulsa la formación de capital humano y la investigación aplicada.
Según el Director del Centro de Energía UCSC, Dr. Ricardo Lizana, “nuestra planta permite desarrollar tecnologías avanzadas y formar a los profesionales que liderarán la transición energética”.
¿Por qué es importante este avance?
- Sostenibilidad: El SAF reduce significativamente las emisiones de gases de efecto invernadero en comparación con los combustibles fósiles tradicionales, contribuyendo a la lucha contra el cambio climático.
- Economía circular: Al utilizar residuos como materia prima, este proyecto promueve una economía circular y reduce la dependencia de recursos no renovables.
- Desarrollo tecnológico: Chile se posiciona a la vanguardia en la investigación y desarrollo de energías limpias, generando oportunidades para la innovación y la creación de empleos.
El rol de la UCSC
La Universidad Católica de la Santísima Concepción, a través de su Centro de Energía, ha sido fundamental en este logro. Gracias a su planta de hidrógeno verde, única en universidades chilenas, los investigadores han podido desarrollar y optimizar el proceso de producción del SAF. Esta planta también sirve como un laboratorio de innovación para explorar nuevas aplicaciones del hidrógeno, como su uso en la electro-movilidad industrial.
¿Cuál es el futuro del SAF en Chile?
El siguiente paso es escalar la producción del SAF y buscar su certificación para su uso en la aviación comercial. Los investigadores de la UCSC están trabajando en colaboración con empresas del sector para hacer realidad esta visión y posicionar a Chile como un referente en la producción de combustibles sostenibles.
Claves:
- La UCSC ha desarrollado un proceso innovador para producir combustible de aviación sostenible a partir de residuos locales.
- El SAF reduce las emisiones de gases de efecto invernadero y promueve una economía circular.
- Chile se posiciona como líder en la investigación y desarrollo de energías limpias.
- La planta de hidrógeno verde de la UCSC es fundamental para este avance y para el futuro de la energía en el país.





