
Ñuble y Biobío posee casi 38 mil recolectores de productos forestales no madereros (PFNM), quienes, siguiendo la tradición de sus ancestros, recorren bosques y plantaciones para obtener frutos silvestres, hongos comestibles, plantas medicinales, semillas y especias. Estos productos, de alto valor nutricional y saludable, se convierten en protagonistas de una alimentación consciente y responsable en las comunidades locales.
Un taller para reconocer el valor de la recolección
El taller «Reconociendo el aporte de las recolectoras y de los productos forestales no madereros (PFNM) a la soberanía alimentaria», organizado por el Departamento de Agroindustrias de la Facultad de Ingeniería Agrícola de la Universidad de Concepción, reunió a 35 recolectores de Ñuble, Biobío, Maule y O’Higgins. Este encuentro, enmarcado en la Mesa de articulación público-privada de PFNM de Ñuble-Biobío y con el apoyo del «Programa de Fomento Productivo y Desarrollo Territorial de la Reserva de Biósfera Nevados de Chillán Laguna del Laja», sirvió como espacio para reflexionar sobre el rol fundamental que juegan los recolectores en la soberanía alimentaria y para identificar brechas de desarrollo, desafíos y oportunidades en este sector.
Más que un trabajo: Un estilo de vida y un compromiso
Para Susana Romero, recolectora de la región del Maule, la recolección no solo representa una fuente de ingresos para las familias, sino que también forma parte de la identidad cultural de las comunidades rurales. «Es una actividad que se transmite de generación en generación y nos conecta con el bosque, convirtiéndonos en sus cuidadoras», afirma. Enfatizando la importancia de las buenas prácticas, Romero señala: «Solo así podremos asegurar la disponibilidad de estos productos para las futuras generaciones».
Fortaleciendo a los recolectores: Un esfuerzo conjunto
La Dra. María Eugenia González, Decana de la Facultad de Ingeniería Agrícola de la UdeC, destaca el trabajo de la Mesa de articulación, que durante 15 años ha reunido a diversos actores –como la Coordinadora de recolectores, empresas forestales, ONG, instituciones gubernamentales y de fomento– para impulsar el desarrollo de este sector. La Facultad ha jugado un papel crucial en este proceso, ofreciendo capacitación, asesoría y apoyo a los recolectores para agregar valor a sus productos a través de iniciativas innovadoras.
Un llamado a la acción: Unir esfuerzos para un futuro sostenible
Las conclusiones del taller resaltan la necesidad de fortalecer el sector de la recolección a través de una estrategia conjunta entre actores públicos y privados. La Dra. González enfatiza que «es fundamental fomentar la integración y el diálogo entre todos los involucrados para asegurar el apoyo adecuado a los recolectores y potenciar su rol en la soberanía alimentaria».
Los recolectores: Guardianes de la tradición y promotores de la sostenibilidad
El taller también evidenció el conocimiento ancestral que poseen los recolectores sobre el manejo sostenible de los recursos naturales. Su experiencia y sabiduría no solo contribuyen a la preservación de la biodiversidad, sino que también fortalecen la seguridad alimentaria de las comunidades locales.
En definitiva, los recolectores de PFNM de Ñuble y Biobío son actores clave en la promoción de una alimentación consciente, saludable y sostenible. Su trabajo, basado en el conocimiento tradicional y el compromiso con el medio ambiente, merece ser reconocido, valorado y apoyado.

