Colapso de la Construcción: Concepción encabeza ránking de 27 ciudades con la mayor caída (83%) en edificación

El sector de la construcción enfrenta la crisis de alto impacto no sólo en Concepción, sino que el colapso perjudica hoy a 27 ciudades chilenas durante el año 2023, según un análisis reciente de BMI Servicios Inmobiliarios. Concepción lidera este desplome con una caída dramática en la emisión de permisos de edificación, pasando de 2,532 en 2022 a tan solo 417 en 2023, lo que marca un descenso del 83%. Este fenómeno coloca a Concepción como la comuna más afectada, seguida por La Serena y Valdivia, que también experimentaron disminuciones superiores al 60%.

Sergio Novoa, Gerente General de BMI Servicios Inmobiliarios, señaló que varios factores han contribuido a esta situación, incluyendo dificultades persistentes en el acceso al financiamiento y elevados costos de materiales y mano de obra, que han creado un entorno desfavorable para el desarrollo de proyectos.

El estudio revela que, en contraste con estas ciudades, algunas comunas han visto aumentos significativos en la emisión de permisos de edificación durante el mismo período. Villarrica lidera este aspecto con un incremento notable, pasando de 163 permisos en 2022 a 2,236 en 2023. Puerto Montt y Osorno también experimentaron aumentos considerables, reflejando un panorama mixto a nivel nacional.

Mayo 2024

Los datos más recientes del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) subrayan aún más la gravedad de la situación. En mayo de 2024, la superficie autorizada para edificación en la Región del Biobío se desplomó en un 54.5% en comparación con el año anterior, evidenciando una desaceleración alarmante en el sector. Este declive no solo afecta la cantidad de proyectos en desarrollo, sino también la superficie destinada a nuevas construcciones, especialmente en el sector de viviendas, con una disminución del 62.4%.

Las cifras revelan un panorama desalentador:

  • Menos proyectos: La cantidad de permisos de edificación otorgados en mayo de 2024 experimentó una disminución del 50,9%, lo que significa que se están iniciando menos proyectos de construcción que en el pasado.
  • Menor superficie: La superficie total autorizada para edificar en mayo de 2024 se redujo en un 54,5%, lo que indica que los proyectos que se están iniciando son, en promedio, de menor envergadura.
  • Viviendas afectadas: El desplome afecta principalmente a la construcción de viviendas, con una caída del 62,4% en la superficie autorizada para este tipo de edificaciones.

Las causas de esta situación son complejas y multifactoriales:

  • Incertidumbre económica: El escenario económico actual, marcado por la inflación y el aumento de las tasas de interés, genera incertidumbre entre los inversionistas, lo que los lleva a ser más cautelosos a la hora de iniciar nuevos proyectos.
  • Dificultades burocráticas: Los trámites engorrosos y la lentitud en los procesos de aprobación de permisos también actúan como un desincentivo para la inversión en construcción.
  • Falta de mano de obra: La escasez de mano de obra calificada en el sector también dificulta el desarrollo de proyectos y contribuye a la ralentización de la actividad constructora.

Las consecuencias de este desplome en la construcción del Biobío podrían ser significativas:

  • Menor inversión: La caída en la superficie autorizada para edificación implica una menor inversión en el sector, lo que afecta negativamente al crecimiento económico regional.
  • Pérdida de empleos: La desaceleración de la actividad constructora podría generar una pérdida de puestos de trabajo en el sector, impactando en el empleo y el bienestar de las familias que dependen de él.
  • Menos viviendas: La disminución en la construcción de viviendas podría agravar el déficit habitacional existente en la región, dificultando el acceso a la vivienda para las familias.

Este panorama desafiante destaca la necesidad urgente de medidas para revitalizar el sector y mitigar los impactos negativos en la economía regional y en el bienestar de sus habitantes.