Dina Boluarte en China: Cedería al gobierno asiático el control del Puerto peruano de Chancay

La reciente visita de la presidenta Dina Boluarte a China ha generado gran expectativa sobre el futuro del Puerto de Chancay y la posibilidad de implementar un modelo tipo Shenzhen, caracterizado por una fuerte participación del Estado chino.

Terminal Portuario Multipropósito de Chancay, se encuentra en construcción y avanza a buen ritmo. Este megaproyecto de infraestructura genera el interés de diversos sectores del aparato productivo nacional debido a su objetivo principal: posicionar al Perú como el más importante centro de conexión marítimo (hub portuario) en la costa sudamericana del océano Pacífico, lo que tendrá un impacto positivo en diferentes mercados del país. Según la plataforma de canales comerciales, PerúRetail, el puerto chancayano cerrará el mes de febrero con un avance aproximado mayor al 70 %.

“A la fecha, nuestra empresa ha logrado alcanzar un avance aproximado del 70 %, lo que nos hace estimar que terminaremos las obras civiles a principios de mayo. Tras ello, esperamos iniciar con el equipamiento del proyecto portuario a fines de mayo o, en todo caso, a principios de junio”, señaló Carlos Tejada, quien se desempeña como gerente general de la compañía china, Cosco Shipping, encargada del desarrollo del proyecto.

La empresa oriental está desarrollando un campo total de 141 hectáreas de extensión portuaria, cuya operación consiste en un complejo de acceso que cuenta con un centro de seguimiento, un túnel subterráneo para los vehículos y la zona de operación portuaria que supervisará los cuatro muelles con los que contará la infraestructura (dos de ellos están destinados a la manipulación de carga a granel, carga general, carga limpia y carga rodante; mientras que los dos restantes operarán con los contenedores que llevarán los busques).

Un modelo con beneficios y controversias:

Las Zonas Económicas Especiales (ZEE) como Shenzhen han sido claves para el desarrollo económico de China, ofreciendo incentivos fiscales y regulatorios a empresas extranjeras. Sin embargo, este modelo también ha sido criticado por la intervención estatal y la falta de transparencia.

¿Es replicable en Perú?

En el caso del Puerto de Chancay, si bien se buscan atraer inversiones extranjeras, la participación del Estado chino podría ser un tema complejo. La empresa Cosco Shipping, a cargo del inicio de operaciones, busca ser el único operador, generando interrogantes sobre la exclusividad en un activo económico tan importante.

Más allá del puerto: Oportunidades y desafíos:

Las reuniones de Boluarte con empresas chinas como Huawei, China Southern Power Grid Limited y BYD abren la puerta a la instalación de una planta de ensamblaje de vehículos eléctricos en Chancay, aprovechando los recursos de cobre y litio del país. Sin embargo, la concreción de estos proyectos dependerá de la transparencia, la equidad y la participación de diversos actores peruanos.

Lecciones de Shenzhen:

El éxito de Shenzhen como ZEE no fue inmediato, requirió décadas de planificación, estabilidad política y un marco legal adecuado. Replicar este modelo en Chancay exigirá un enfoque similar, considerando las características y contexto del Perú.

Un futuro incierto:

El camino hacia la implementación de un modelo tipo Shenzhen en Chancay aún es incierto. Se requieren debates abiertos, participación ciudadana y un marco legal claro para asegurar que este proyecto beneficie al Perú en su conjunto, sin comprometer su soberanía o intereses nacionales.