En respuesta a la liberación de Julian Assange de Belmarsh, una prisión de alta seguridad de Reino Unido, la secretaria general de Amnistía Internacional, Agnès Callamard, emitió una declaración pública en la cual manifiesta que finalmente aquella cruel pesadilla que ha vivido por tanto tiempo Assange ha concluido. “Amnistía Internacional acoge con satisfacción la noticia positiva de que Julian Assange, que se encontraba bajo custodia del Estado británico, haya quedado por fin en libertad tras cinco años de prisión, y de que esta terrible experiencia se acabe para él y su familia”.
Agrega en el comunicado que todos los miembros de su organización creen firmemente que Julian Assange “nunca debió haber sido encarcelado”, y que por esa razón han pedido continuamente que se le retiren los cargos. “El espectáculo que durante años han mostrado al mundo las autoridades estadounidenses, empeñadas en violar la libertad de prensa y la libertad de expresión al usar a Assange como ejemplo por revelar presuntos crímenes de guerra cometidos por Estados Unidos, ha causado sin duda un daño histórico”, recalca.
Finalmente, apunta que “Amnistía Internacional felicita por el trabajo realizado a la familia de Julian Assange, a activistas, profesionales de la abogacía, organizaciones de defensa de la libertad de prensa, y a muchas personas de los medios de comunicación y de otros ámbitos que lo han apoyado a él y han defendido los principios fundamentales que deben regir el derecho y el acceso de la sociedad a la información y la justicia. Seguiremos luchando por su pleno reconocimiento y respeto por parte de todo el mundo”.





