Lluvias traen alivio a la sequía: Embalse de Ralco en Alto Biobío duplicó su volumen de agua

Las intensas precipitaciones de las últimas dos semanas en la región del Biobío han traído consigo un aumento significativo en el volumen de agua embalsada, duplicando incluso el volumen en algunos reservorios. Un informe del Centro del Agua y el Observatorio Climático de la Universidad San Sebastián (USS) revela que el embalse Ralco, el manantial artificial más grande del país, ha pasado de 407 hectómetros cúbicos (hm3) a 835 hm3, niveles no vistos en cinco años. Ralco exhibe estas métricas con el 71% de la capacidad del embalse. Es decir, posee una holgura del 29%.

Por su parte la Laguna del Laja, el manantial natural más grande del país, exhibe un 58% más de almacenamiento de agua que el año pasado. Hoy el embalse de la comuna de Antuco almacena 1.816,4mts3 que corresponde al 33% de su capacidad total. (Ver Recuadro).

Sin embargo, la situación en la región de Coquimbo contrasta con la del Biobío. Los siete embalses de esta región se encuentran bajo los niveles que tenían a estas alturas del año pasado, lo que genera gran preocupación por un posible recrudecimiento de la sequía durante los próximos meses.

«Si la acumulación de nieve no es significativa esta temporada, tendremos una enorme catástrofe por sequía en Coquimbo durante la primavera y el verano», advierte Federico Errázuriz, director del Centro del Agua.

A nivel nacional, 25 embalses alcanzan el 44% de su capacidad, una cifra también alentadora. Entre los casos más destacados se encuentra el embalse Laguna del Maule (región del Maule), que está casi a la mitad de su capacidad total y un 103% por sobre sus niveles respecto al año pasado.

«La situación actual nos recuerda la importancia de la infraestructura de acumulación de agua y la necesidad de avanzar en esta materia en Chile», señala Errázuriz.

Si bien las lluvias han traído un alivio temporal a algunas regiones, la sequía aún persiste en otras zonas del país. Es fundamental continuar con las medidas de uso responsable del agua y seguir de cerca la evolución de los niveles de los embalses.

Recuadro