El panorama en torno a la presidencia de la Cámara Baja se clarifica con el anuncio del diputado Rubén Oyarzo del Partido de la Gente (PDG). En un acto de firmeza, Oyarzo cerró las conversaciones con el oficialismo y el Gobierno, colocando de esta forma punto final a las negociaciones en curso.
Si bien Oyarzo no habló en nombre de todo su partido, es importante recordar que el PDG cuenta con cuatro parlamentarios, cuyos votos son cruciales en la elección de la mesa directiva, dada la falta de mayoría tanto por parte del oficialismo como de la oposición en el hemiciclo. En este contexto, el PDG reclama su turno para presidir la Corporación, en lugar del Partido Comunista.
Por otro lado, la diputada del distrito 21 (Lota más las provincias de rauco y Biobío) Joanna Pérez Olea, se perfila como la candidata con mayores posibilidades de ocupar la presidencia de la Cámara. Cuenta con el respaldo de la UDI, Renovación Nacional, Evópoli, Republicanos, Demócratas y ahora, posiblemente del Partido por la Gente, Pérez cuenta con un sólido respaldo que fortalece su posición en la contienda.
El pronunciamiento de Oyarzo se produce después de una declaración conjunta del Partido Comunista, la Federación Regionalista Verde Social (FRVS) y Acción Humanista, en la que se mencionaron los nombres de los diputados que firmaron un acuerdo administrativo. Entre ellos se encontraban los del Partido Demócrata, quienes se comprometieron a votar por las próximas candidaturas en el marco de dicho acuerdo.
Ante esto, Oyarzo reiteró su postura al afirmar que «no dialoga más», haciendo hincapié en la ausencia de las firmas del PDG en el acuerdo mencionado. Con esta decisión, el diputado cierra la puerta a cualquier posibilidad de negociación con el Gobierno y el oficialismo, dejando en claro su posición respecto a la elección de la mesa directiva de la Cámara Baja.
El Partido Comunista no tiene y al parecer no tendrá los votos para que uno de sus militantes ocupen la presidencia de la cámara de diputadas y diputados.





