El bloque de Netanyahu va ganando en Israel, aunque los resultados finales son aún inciertos  

Tras el recuento del 66,3 % de los votos, el bloque de derecha y extrema derecha de Netanyahu lograba 54 de los 120 escaños del Parlamento. La coalición opositora de Eisenkot contaba con 48 y los partidos árabes, con 18. Sin embargo, es probable que estos resultados parciales cambien con el transcurso de las horas.

“Cuando ya se han computado alrededor del 70% de los votos, el partido Likud de Netanyahu es el mayor partido en Israel, pues obtiene 27 escaños de los 120 del parlamento. Pero el bloque de partidos que se oponen a la continuidad de su Gobierno suma una mayoría de 66 de los 120 escaños. El voto de los hombres, aún no computado, y que incluyen los de los soldados regulares y reservistas, sumado al de varias ciudades seculares y árabes aún no contadas, podría cambiar el cuadro electoral, pero modestamente”, dice Blumenthal. El líder del partido, Gadi Eisenkot, que obtuvo 20 bancas parlamentarias, manifestó anoche que encabezaría un Gobierno compuesto por partidos sionistas. Para nuestro corresponsal, “esto es una forma de indicar que no incluiría las listas ultra-religiosas ni las árabes.

 Pero a la luz de los resultados, no podrá hacerlo sin incluir a los árabes israelíes, que representan un 20% de la población de Israel que se volcaron masivamente a las urnas y lograron 19 escaños. La buena noticia es que la ciudadanía israelí otorgó a la democracia otra oportunidad, quizás la última, y los jefes de los partidos liberales tienen la obligación de aprovecharla”. Los votantes de los partidos árabes israelíes acudieron en masa a las urnas en contra de Netanyahu, quien ha advertido sin cesar que esa minoría debilitará la orientación nacionalista judía hacia la que ha llevado al país. Los resultados parciales sugieren que el bloque de Eisenkot tendría suficientes escaños para obtener la mayoría si alcanzara un acuerdo de coalición con las formaciones árabes, pero gran parte de sus miembros se mostraron reacios a esta opción durante la campaña electoral.

Sin embargo, Yair Golan, líder del principal partido de izquierda de Israel e integrante del bloque de Eisenkot, hizo precisamente ese llamado este miércoles. “No debemos aceptar más la división racista de Netanyahu entre votos judíos y votos árabes”, escribió en X. “Tenemos una responsabilidad. Y tenemos la oportunidad de formar un gobierno de cambio en asociación con los ciudadanos árabes de Israel“, añadió. Eisenkot había dicho durante la campaña que no gobernaría con legisladores árabes israelíes, haciéndose eco de la postura de Netanyahu, quien consideró que un gobierno dependiente de los votos árabes carecería de legitimidad.

Los diputados árabes podrían brindar apoyo a Eisenkot en votaciones parlamentarias para mantener un gobierno de minoría sin unirse a una coalición. Ante la ausencia de mayoría de cualquiera de los bandos podrían avecinarse semanas de negociaciones para formar alianzas e incluso nuevas elecciones si estas fracasan. Pero un empate podría beneficiar a corto plazo a Netanyahu, quien permanecería como primer ministro interino hasta que se forme un nuevo Gobierno. Se esperaba que los resultados electorales completos estuvieran disponibles el jueves por la noche o este viernes por la mañana.

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