La menor producción minera, la demanda china y las tensiones comerciales mantienen elevados los precios del metal. Mientras UBS (autoridad clave que proyecta los precios internacionales de los metales) anticipa cotizaciones de hasta US $15.500 por tonelada en 2027, Chile enfrenta en estos momentos el desafío de recuperar sus niveles de producción.
El cobre mantiene una trayectoria alcista durante 2026, con una valorización acumulada cercana al 17%, impulsada por las restricciones de suministro mundial y las expectativas de crecimiento de la demanda. El escenario abre nuevas perspectivas para los países productores, especialmente Chile y Perú, aunque también aumenta la incertidumbre sobre la evolución de los precios durante 2027. Este martes 13 de octubre, el metal registraba una caída de 0,2% en la Bolsa de Metales de Londres (LME), hasta US$14.588 por tonelada, en las primeras operaciones de la jornada. El retroceso estuvo asociado a la cautela de los inversionistas frente al financiamiento de proyectos de inteligencia artificial y centros de datos.
Menor producción chilena presiona la oferta mundial
Chile enfrenta un escenario particularmente complejo. Según cifras de la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco), la producción nacional alcanzó 3.248.000 toneladas de cobre fino entre enero y agosto de 2026, una disminución de 7,7% respecto del mismo período del año anterior. Las menores leyes del mineral, las dificultades operacionales y el desempeño de grandes yacimientos han limitado la capacidad de respuesta de la industria ante los elevados precios internacionales. Cochilco proyecta que la producción chilena cerrará 2026 en 5,27 millones de toneladas, equivalente a una contracción anual de 2,6%. Sin embargo, para 2027 el organismo anticipa una recuperación de 5,55 millones de toneladas, apoyada en mejoras operacionales y la consolidación de proyectos mineros.
China continúa siendo determinante para la demanda. Cochilco calcula que el país asiático consumirá aproximadamente 16 millones de toneladas este año, equivalentes al 57,6% del total mundial, principalmente por el desarrollo de infraestructura eléctrica, electromovilidad y actividades industriales. UBS mantiene una visión favorable y estima que el déficit de cobre aumentará desde 219.000 toneladas en 2026 hasta 379.000 toneladas en 2027. El banco suizo proyecta que el precio alcanzará US$15.000 por tonelada en diciembre de 2026 y marzo de 2027, antes de avanzar hasta US $15.500 durante junio y septiembre del próximo año. Citi presenta un escenario más moderado, con un precio promedio estimado de US $14.500 por tonelada para 2027. Su escenario alcista contempla US $17.000, mientras que una evolución desfavorable de la demanda y un aumento superior al esperado de la oferta podrían llevarlo hasta US $13.000.
En Chile, Cochilco mantiene una proyección de precio promedio de US $5,10 por libra para 2027, equivalente aproximadamente a US$11.244 por tonelada. La estimación refleja una perspectiva más conservadora que las previsiones de los bancos internacionales, aunque estas utilizan distintos horizontes y supuestos de mercado.
Inventarios estadounidenses añaden incertidumbre
Otro factor decisivo es la concentración de cobre en Estados Unidos, impulsada por las expectativas de posibles aranceles sobre las importaciones del metal refinado. Estimaciones de Citi sitúan las existencias estadounidenses en aproximadamente 1,1 millones de toneladas. Una parte importante permanece en manos de operadores comerciales, por lo que su eventual traslado hacia otros mercados podría modificar el equilibrio internacional. Esta acumulación contrasta con las restricciones de disponibilidad observadas en otros centros de consumo y representa un riesgo para la continuidad del aumento de precios.
Para Chile, las cotizaciones elevadas ofrecen oportunidades de mayores ingresos por exportaciones y recaudación fiscal. Sin embargo, esos beneficios dependen de la capacidad de las compañías para estabilizar sus operaciones y recuperar los volúmenes de extracción. La evolución de la producción chilena, la demanda industrial china, las decisiones arancelarias estadounidenses y una eventual reapertura de Cobre Panamá serán variables determinantes para definir la trayectoria del mercado durante 2027. (Fuente: Redimin.cl).





