La postura desde Londres fue asumida tras la petición de Argentina ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar, para impedir la explotación de hidrocarburos por parte de los británicos, especialmente en el marco del proyecto ‘Sea Lion’. “Los intentos de Argentina de intimidar a empresas y particulares que llevan a cabo actividades comerciales legítimas son inaceptables”, aseveró el ministro de Exteriores, Ed Miliband, en un comunicado “sobre las acciones de Argentina respecto a las islas Malvinas”. En la nota, el jefe de la diplomacia de Reino Unido reivindicó que “las empresas deben tener libertad para tomar decisiones comerciales lícitas, sin verse amenazadas por la coerción política”.
Al mismo tiempo, y en línea con las demás comunicaciones emitidas por Londres acerca de la disputa de Buenos Aires por la soberanía del archipiélago, Miliband remarcó que el Ejecutivo de Reino Unido “siempre defenderá a los habitantes de las islas Malvinas, su derecho a determinar su propio futuro y su derecho a buscar un desarrollo económico legítimo”. La cartera británica de Exteriores respondió de este modo la “solicitud de medidas provisionales para impedir la explotación de hidrocarburos por parte de Reino Unido en la plataforma continental de la Cuenca Malvinas Norte”, presentada por el Gobierno argentino ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar, como anunciaba horas antes el propio Presidente Javier Milei en un comunicado.
Este paso “busca preservar los derechos soberanos argentinos sobre su plataforma continental y evitar que las actividades autorizadas de manera unilateral e ilegal por Reino Unido agraven la controversia reconocida por Naciones Unidas“, ha afirmado el mandatario, que ha incidido en los “legítimos e imprescriptibles derechos de soberanía” de la República Argentina “sobre las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur, y los espacios marítimos circundantes”. Por su parte, el ministro de Exteriores argentino, Pablo Quirno, ha recalcado que esta solicitud “sin precedentes” pide al tribunal que Reino Unido “impida el inicio o la continuación de la explotación de los recursos de hidrocarburos en la plataforma continental de la Cuenca Norte de Malvinas por parte del denominado proyecto Sea Lion“, así como que “se abstenga de utilizar la información obtenida durante la exploración de los recursos naturales de las áreas marítimas en disputa en perjuicio de los derechos de Argentina”. (Agencias).





