* Inversión de $136 millones moderniza la producción agrícola de las comunidades pehuenches en Alto Biobío. Con el apoyo de INDAP, las comunidades de Malla Malla y Trapa Trapa adquieren tractores y equipamiento propio para terminar con la dependencia externa y asegurar el forraje de 5.000 animales.
En un esfuerzo sin precedentes por avanzar hacia la autonomía productiva y mitigar los efectos del cambio climático, las comunidades pehuenches de Malla Malla y Trapa Trapa concretaron la incorporación de maquinaria agrícola a sus territorios. Este hito técnico y productivo beneficia de forma directa e inmediata a 245 usuarios de las comunidades, vinculados al Programa de Desarrollo Territorial Indígena (PDTI) INDAP – Conadi, en la comuna de Alto Biobío. La iniciativa fue celebrada con ceremonias oficiales encabezadas por el alcalde de Alto Biobío, Félix Vita, junto al director regional (s) de INDAP, Marcelo Jelves, y autoridades ancestrales, además del senador Gastón Saavedra y la coordinadora regional del Plan Buen Vivir, Grace Farías.


En el sector de Malla Malla, la entrega contó con la presencia del lonko Armando Solar y el presidente de la comunidad, Francisco Suárez Vivanco. Mientras en en la comunidad de Trapa Trapa, relevó la voz, el esfuerzo y la unión de sus familias, a través de las intervenciones del lonko Juan Paineval, y su presidente, Félix Tranamil Larenas. En ambas ceremonias, el Director Regional (s) de INDAP entregó las llaves de la maquinaria a los presidentes de las comunidades, marcando un hito en el desarrollo de sus territorios. El alcalde de Alto Biobío, Félix Vita, valoró el logro territorial y el esfuerzo conjunto. “Estas entregas nacen de la perseverancia de nuestras comunidades, quienes no dudaron en aportar sus recursos para consolidar este proyecto. Como municipio, agradecemos la coordinación con INDAP y reafirmamos el compromiso de seguir respaldando estas iniciativas asociativas que fortalecen la organización interna, dinamizan la economía local y cuidan lo más valioso que tenemos: nuestra capacidad de trabajar comunitariamente por el bienestar de Alto Biobío».
Impacto productivo para Alto Biobío
El director regional (s) de INDAP Biobío, Marcelo Jelves, destacó el impacto productivo para la zona, enfatizando que “como Gobierno y Ministerio de Agricultura, entendemos que para generar un desarrollo económico rural sostenible con verdadero enfoque territorial, debemos entregar herramientas que resuelvan brechas históricas. Esta millonaria inversión conjunta de $136.000.000 representa un salto cuantitativo en la modernización de la pequeña agricultura local. El tractor, la rastra de discos y el carro agrícola no solo permiten a los agricultores mitigar los retrasos logísticos que impone la alta cordillera, sino que optimizan radicalmente los tiempos de siembra y cosecha. Al dotar a Malla Malla y Trapa Trapa con esta nueva capacidad de mecanización, estamos disminuyendo la dependencia de terceros, combatiendo el alza en los costos de los fletes y fomentando una planificación asociativa capaz de asegurar el sustento y la disponibilidad de forraje para sus animales frente a los crudos inviernos del Biobío».
Millonarias inversiones que hacen historia
En cuanto a las inversiones, en Malla Malla el proyecto implicó una inversión total de $66.000.000, financiado a través de INDAP por $59.400.000 y un aporte de las familias por $6.600.000, equivalente al 10% del costo, lo que permitió adquirir un tractor cabinado, una rastra de 19 discos y un carro agrícola de 4.000 kilos. En tanto, en la comunidad de Trapa Trapa, la modernización tecnológica sumó una inversión total de $70.000.000, donde INDAP lideró el financiamiento con un aporte de $60.000.000 y la comunidad complementó con un valioso esfuerzo propio de $10.000.000 (correspondiente al 14,3% del total) para dotar a sus agricultores con un tractor cabinado, una rastra de 19 discos, un carro agrícola de 4.000 kilos y una segadora.
Ambiciosas metas estratégicas futuras
El impacto de este equipamiento asociativo se proyecta a mediano y largo plazo, con metas cuantitativas claves para potenciar la principal actividad económica del territorio:
0000 Aumento de la superficie productiva: Ambas localidades planifican una expansión del 30% en sus terrenos. Malla Malla pasará de 100 a 130 hectáreas forrajeras; mientras que Trapa Trapa incrementará su superficie de 150 a 195 hectáreas, elevando su capacidad de cosecha a 507 hectáreas (corte por año). En total, el territorio cordillerano ampliará su base alimentaria a 325 hectáreas.
0000 Protección del patrimonio ganadero: este incremento garantizará la nutrición y condición corporal de una masa ganadera que supera los 5.000 animales. El ecosistema productivo resguarda 794 cabezas en Malla Malla y en Trapa Trapa, un registro compuesto por 1.861 caprinos, 1.157 ovinos, 825 bovinos y 383 equinos. (Milena Lister Quevedo, periodista).





