Con una tasa de fecundidad de 0,99 hijos por mujer, Chile ocupa actualmente el tercer lugar a nivel mundial con la más baja natalidad; sólo es superado por Singapur y Corea del Sur, según el World Population Prospects. Con este ritmo, la población no solamente envejece, sino que también tiende a reducirse, lo cual tiene serias implicaciones económicas y sociales. De acuerdo con las estadísticas, para que una nación mantenga estable su número de habitantes, la Tasa Global de Fecundidad (TGF) debe ser de 2,1, algo que aquí no ocurre en ninguna de las regiones.
En 2025 el mejor registro ocurrió en Tarapacá, en el norte del país, con 1,32, y el peor fue en la Región Metropolitana, donde está la capital, con 0,88, según publicó el Instituto Nacional de Estadísticas (INE). Asimismo, las mujeres en Chile están teniendo embarazos más tarde, pues en 1993 el promedio alcanzaba los 27 años y en 2005 subió a los 30, indicó el INE. Un estudio indica que entre las causas de la baja TGF figura el interés de las nuevas generaciones para desarrollar una carrera profesional, así como el mayor acceso a métodos anticonceptivos, incluida la vasectomía en los hombres. No obstante, en particular influye el elevado costo de mantener un niño en las primeras etapas de su vida. Un estudio realizado el año pasado entre el Ministerio de la Mujer y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, estimó en cerca de 595 mil pesos mensuales (unos 647 dólares) la crianza de un hijo en Chile.
La Organización no gubernamental Save the Children señaló que en España el costo es de 758 euros al mes, pero comparando el Producto Interno Bruto per cápita de cada país, el gasto en Chile es proporcionalmente mucho más fuerte. Hasta ahora los gobiernos aquí se limitan a recolectar informaciones, pero no hay ninguna política pública en marcha para corregir esta tendencia. Además, precisa el estudio, no se trata sólo de una cuestión de dinero, sino de crear condiciones sociales, sanitarias y de otro tipo para estimular el aumento de la Tasa Global de Fecundidad. (Fuente: Prensa Latina).





