Flavio Bolsonaro logra mayoría en elección parlamentaria, y en la presidencial supera a Lula da Silva por un promisorio margen

La primera vuelta de las elecciones generales en Brasil reconfiguró el equilibrio de poder, dejando la definición de la Presidencia abierta hacia una intensa segunda vuelta. El sector de la derecha, encabezado por Flavio Bolsonaro, superó con holgura los pronósticos de los sondeos previos, asegurando una influencia clave en los gobiernos regionales y en el Congreso, mientras que el Mandatario Luiz Inácio Lula da Silva y el Partido de los Trabajadores (PT) rediseñan su estrategia para intentar retener la Primera Magistratura en el balotaje programado para fines de este mes.

El desempeño de las fuerzas de oposición al representante de la Izquierda representó un golpe significativo frente a los cálculos iniciales del oficialismo. En los comicios legislativos, donde se renovaba un tercio de la Cámara Alta, el bloque de derecha consiguió 33 de los 54 escaños en disputa, triunfando además en 10 gobernaciones estaduales en primera ronda. «Son casi 56 millones de brasileños y brasileñas que dieron ese voto de confianza para el cambio. La palabra es cambio. Brasil no soporta más. Estoy muy satisfecho», señaló Flavio Bolsonaro.

Pese al complicado escenario, Lula da Silva se mostró optimista de cara a la campaña para la segunda vuelta: «Soy bueno en este tipo de cosas, en el cara a cara. Vamos a ver cuáles son los proyectos que ellos tienen. Vamos a apelar a los más de 20 millones de personas que no fueron a votar», manifestó.