Operativo marítimo y terrestre en Talcahuano tras desaparición de ciudadano ecuatoriano que cayó al mar desde bote tipo Zodiac

Personal de la Gobernación Marítima de Talcahuano mantiene desplegado un operativo marítimo y terrestre en la bahía de Concepción, para tratar de ubicar a un ciudadano ecuatoriano identificado con las siglas D.B.,  de 43 años de edad, que cayó al mar desde un bote tipo Zodiac. El infortunado hecho se registró cuando la víctima y su compañero intentaron encender el motor de la pequeña embarcación. El movimiento provocó que perdieran el equilibrio y ambos se precipitaran al agua.

Ángel Bonilla, tripulante que fue rescatado, copropietario de la embarcación, argumentó que»estábamos y ya nos íbamos. Ahí fue que se cayó mi amigo. También me caí, pero me alcancé a sostener». Según dijo, logró mantenerse a flote aferrado al bote y fue auxiliado por funcionarios de la Armada. Sin embargo, su compañero permanece desaparecido, presuntamente por no portar chaleco salvavidas ni saber nadar. «Yo intentaba subirme, pero no me daba, por todo el peso del agua que absorbió mi ropa. Se me hizo imposible  subirme. Cuando regresaba, ya a mi amigo no lo vi», enfatizó Bonilla.

El despliegue de emergencia para tratar de localizar a la víctima de 43 años, contempla buzos de salvataje revisando el fondo marino, unidades marítimas y patrullajes terrestres en el borde costero para localizar al hombre de 43 años. «Durante la segunda jornada de búsqueda nos mantendremos desplegados desde las primeras horas luz, reforzando las labores de búsqueda con un amplio despliegue de medios marítimos y terrestres en la bahía de Concepción», afirmó la capitán de puerto de Talcahuano, Camila Ovalle. «Continuaremos desarrollando estas tareas de manera coordinada, concentrando nuestros esfuerzos en los sectores definidos para la búsqueda», sostuvo la autoridad marítima respecto de los trabajos a cargo de la Segunda Zona Naval.

Los afectados habían acudido al puerto a comprar víveres antes de retornar a «El Manantial», un buque de bandera ecuatoriana que permanece en la costa del Biobío desde 2019, debido a un arraigo judicial por daños en su carga. Pese a que la medida judicial habría sido levantada, la nave fue calificada en abandono por la autoridad marítima. Una tripulación de tres personas habita el buque, mientras la búsqueda continúa en medio de inestabilidad climática y fuertes vientos.