Luego de 40 años El Rey vuelve a la Patagonia: el clásico de Carlos Sorín abrirá la 12ª edición del Festival BioBioCine

*  La ópera prima de Carlos Sorín inaugurará la 12ª edición del festival, que además dedicará una retrospectiva al cineasta argentino y a su estrecha relación cinematográfica con la Patagonia.

La 12ª edición del Festival Internacional BioBíoCine tendrá como película inaugural a “La película del Rey”, ópera prima del realizador argentino Carlos Sorín, que este 2026 celebra 40 años desde su estreno y que se ha convertido en uno de los títulos emblemáticos de su filmografía. La cinta narra la historia de un joven director de cine obsesionado con filmar la historia real de Orélie-Antoine de Tounens, un aventurero francés que en el siglo XIX se autoproclamó rey de la Patagonia y la Araucanía.

Financiamiento, producción, casting, paisajes remotos e imprevistos forman parte de una historia que transforma las dificultades del rodaje en materia cinematográfica. Sorín construye así un juego en el que permanentemente se cruzan realidad y ficción. La epopeya histórica que el protagonista quiere llevar a la pantalla convive con otra gesta quizás menos grandiosa, pero mucho más cercana: la batalla cotidiana por conseguir que una película exista.

Ganadora del Goya a la Mejor película extranjera de habla hispana, del León de Plata a la Mejor Ópera Prima en el Festival Internacional del Cine de Venecia, Ganadora del Gran Premio Coral en el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana y de 5 Premios Cóndor de Plata, la llegada de “La película del Rey” a la apertura de BioBioCine propone así algo más que una revisión nostálgica. Es la posibilidad de regresar colectivamente a una película que gira en torno al deseo de filmar, los riesgos de crear y esa particular mezcla de convicción y locura que acompaña a quienes intentan levantar una obra cinematográfica. “Yo tengo mucho que agradecerle a esta película. No sólo por lo bien que le fue y los premios que ganó; sino porque es un milagro que 40 años después la gente aún la recuerda. En un mundo donde todo cambia de manera acelerada, que se mantenga vivo el interés por ella, me parece inexplicable”, comenta el realizador trasandino.

En la presente edición del FIBBC, se realizará además una retrospectiva a su prolífica carrera con la exhibición de otras 3 películas de su autoría en la sección “Marginales”, ciclo de programación creado para destacar miradas audaces y singulares que muestran realidades silenciadas, violentadas o excluidas de la sociedad.  “Historias Mínimas” (2002), Bombón, el Perro (2004) y Joel (2018) serán las películas que ofrecerán al público una oportunidad para reencontrarse con una filmografía donde lo cotidiano, lo íntimo y lo periférico adquieren una dimensión profundamente universal. En estas historias Sorín explora la dignidad frente a la adversidad y dirige su atención hacia quienes suelen permanecer en los márgenes: trabajadores desplazados, familias que buscan construirse, niños vulnerables y habitantes de comunidades aisladas. 

La Patagonia: Un escenario natural y agreste

La Patagonia no funciona en el cine de Carlos Sorín únicamente como un telón de fondo, sino como un territorio que moldea a sus personajes, determina sus recorridos y amplifica la intimidad de sus historias. Sus extensas rutas, pueblos aislados, paisajes abiertos y condiciones agrestes establecen un particular contrapunto con relatos protagonizados por personas comunes, cuyos anhelos, pérdidas y búsquedas adquieren otra dimensión frente a la inmensidad del territorio. Esa relación entre la escala monumental del paisaje y la sencillez de las experiencias humanas se ha convertido en uno de los rasgos distintivos de su filmografía.

“La Patagonia tiene algo mágico que me impulsa a filmar. En este escenario recóndito, agreste, infinito y de vientos fuertes, las historias simples cobran vida. Me entusiasma esa relación de una historia pequeña, ínfima pero profunda con un lugar que es para historias épicas”, explica el cineasta. Es en esta búsqueda de algo verdadero que Carlos Sorín ha construido personajes desde el trabajo con actores naturales . “Un actor construye, tiene la capacidad de ser otro que no es él, cuanto más lejos de sí mismo, más grande el actor. Con un no actor pasa lo contrario, trato de no dar diálogos, sino de construir espacios para que la conversación sea natural y así obtener esa cuota de verdad, esa expresión en el rostro, en la mirada o en el silencio, que nos permite conectar con el otro, pese a nuestras diferencias culturales”, añade.

A 40 años del estreno de “La Película del Rey”, el 02 de noviembre en el Teatro de la Universidad de Concepción, se estrenará por primera vez en Concepción esta emblemática película del cine argentino para recordarnos que, antes que industria, técnica o espectáculo, el cine también puede ser una obstinación, una aventura y un acto de pasión. “Quiero invitarlos a que me acompañen en la proyección de la noche inaugural del festival y que puedan ser testigos de esta historia que une a los pueblos de Chile y Argentina y nos habla de cómo la pasión nos moviliza a luchar por nuestros sueños”, añadió el director argentino. El Festival Internacional BioBíoCine es producido y organizado por Imaginaria Audiovisual y cuenta con el cofinanciamiento del Fondo Audiovisual del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio.