* El biministro de Obras Públicas y Transportes, Louis de Grange, sostuvo que avanzan las negociaciones que buscan reducir los cobros urbanos, a cambio de extender la vigencia de los contratos más antiguos en las rutas de la capital.
Lo concreto –según el secretario de Estado– es que la posibilidad de disminuir el costo que pagan los automovilistas por el uso del TAG toma cada vez más fuerza. Confirmó que el Ejecutivo mantiene negociaciones avanzadas con distintas concesionarias para lograr un reajuste tarifario que alivie la carga económica de los conductores. El principal factor que condiciona estos diálogos es la antigüedad de los proyectos viales. No obstante, la autoridad explicó que la fórmula en análisis contempla reducir los cobros a los usuarios a cambio de extender el periodo de operación de las empresas. Se trata de un mecanismo de compensación que resulta mucho más viable en aquellos contratos que se encuentran próximos a expirar, a diferencia de las concesiones recientes que proyectan décadas de vigencia.
Frente a las habituales dudas ciudadanas sobre la mantención de los cobros en rutas ya construidas, el secretario de Estado aclaró que la infraestructura se edifica mediante créditos a largo plazo que continúan vigentes, comparando el modelo de financiamiento con el pago de un dividendo hipotecario a 30 años. A esta deuda estructural se suman permanentemente los altos costos de mantenimiento y explotación de los trazados urbanos.
A pesar de las complejidades técnicas, De Grange aseguró que existe un espacio favorable en las autopistas más utilizadas de Santiago para concretar esta reducción, sin alterar el equilibrio financiero original. Aunque evita entregar una cifra exacta de los eventuales descuentos, la autoridad remarcó su optimismo y anticipó un importante anuncio aliviador para la ciudadanía en el corto plazo.





