Un cabo segundo de Gendarmería, acusado por los delitos de cohecho agravado e introducción de elementos prohibidos al Centro Penitenciario de Concepción, quedó en prisión preventiva este miércoles 16 de septiembre, tras ser formalizado por el Ministerio Público. El funcionario fue dado de baja y detenido por sus propios compañeros, quienes lo entregaron a la PDI, luego de que la institución lo denunciara a la Fiscalía a raíz de una investigación interna.
El fiscal a cargo de la investigación, Mario Elgueta, sostuvo que el gendarme recibió presuntamente pagos por cerca de un millón de pesos. «Le imputamos delitos de cohecho agravado y la introducción de elementos prohibidos a un penal, concretamente un teléfono celular, y también tenencia ilegal de municiones». El persecutor indicó que las diligencias se realizaron «desde hace cuatros meses con la PDI y un grupo especial de investigación de la misma Gendarmería. Ésta fue una investigación compleja y, evidentemente, también causa dolor al Ministerio Público considerar que es un funcionario de Gendarmería. Es una situación de máxima gravedad»
Desde el Gobierno, el delegado presidencial del Biobío, Julio Anativia, lamentó la situación, pero entregó su respaldo «a la labor de Gendarmería de investigar internamente a quienes trabajan en la institución, y tener tolerancia cero con la corrupción». Argumentó que «la seguridad es una prioridad para el Gobierno del Presidente José Antonio Kast y este tipo de hechos son excepciones que no vamos a tolerar. Vamos a respaldar tanto la labor del Ministerio Público en la investigación, como a Gendarmería en las sanciones que vaya a establecer para los funcionarios que sean sorprendidos en este tipo de situaciones». Mediante un comunicado, Gendarmería informó que el imputado ya no pertenece a la institución.





