Se cumple tercera fase de la Operación Cancerbero: La cárcel «La Laguna» de Talca recibió otros 200 reos de alta peligrosidad de Valparaíso

La cárcel de alta seguridad de Talca recibió durante esta jornada a 200 reos provenientes del complejo penitenciario de Valparaíso, en el marco de una nueva fase de la «Operación Cancerbero», impulsada por el Gobierno para reforzar el control de los recintos penales. El operativo comenzó al amanecer con la llegada de un amplio contingente de Carabineros y Gendarmería al penal ubicado en el sector alto de la ciudad, en Camino La Pólvora. Personal de Fuerzas Especiales y otras unidades especializadas se desplegaron en el perímetro para resguardar la salida de los buses dispuestos por Gendarmería y escoltar el convoy durante todo el trayecto hasta Talca.

La salida de los primeros buses estaba programada para cerca de las 10:00 horas, aunque el procedimiento sufrió una demora debido a la magnitud del despliegue y a las coordinaciones de seguridad. En el exterior del recinto no existió un corte total de tránsito, pero sí una restricción en el perímetro cercano a la cárcel mientras se desarrollaba el traslado. En paralelo, familiares de internos realizaron el proceso de enrolamiento para la jornada de visitas de este mismo miércoles, sin que ello interfiriera en el operativo. En cuanto a las medidas de resguardo contempladas para el desplazamiento, la coronel de Carabineros Marycarmen Mediavilla explicó que “no habrá cortes, sino que serán a medida que ocurran los desplazamientos. Hemos tomado todas las medidas de seguridad. Los desplazamientos van completamente asegurados con diferentes especialidades, tanto personal de uniforme como de civil”, enfatizó.

Debido al carácter reservado del operativo, las autoridades no entregaron detalles sobre el perfil de los reos trasladados. Se esperaba que los 200 internos llegaran a Talca durante la tarde sin mayores dificultades. La «Operación Cancerbero» es un plan del Gobierno de José Antonio Kast que contempla el traslado de personas privadas de libertad, consideradas de alta peligrosidad desde distintos recintos penitenciarios del país. Esta nueva etapa se suma a los desplazamientos ya ejecutados desde otras regiones, como Arica y Parinacota, Tarapacá, Metropolitana y Los Lagos, donde también se han movilizado internos bajo estrictas medidas de seguridad.