Giro en La Moneda: la presión del Biobío frena la postergación de sus corredores de transporte

Tras una conversación entre la diputada Marlene Pérez y el Presidente de la República, el Ejecutivo aceptó revisar el congelamiento de obras clave de conectividad para el Gran Concepción.

Lo que prometía ser una reunión más de la bancada parlamentaria terminó convirtiéndose en un punto de inflexión para la infraestructura del sur del país. Ante el anuncio de postergar los emblemáticos corredores de transporte público de la Región del Biobío, la diputada Marlene Pérez solicitó directamente al Presidente una rectificación inmediata. ¿El resultado? El Mandatario habría dado un paso atrás y se comprometió a reevaluar la medida.

Para el Gran Concepción, la decisión no es menor: implica devolverle la prioridad a proyectos estratégicos diseñados para destrabar una cuenca urbana asfixiada por el colapso vial diario y extensos tiempos de traslado.

Un llamado frente a la estrechez fiscal

Durante el encuentro, la parlamentaria enfatizó que la austeridad del gasto público no puede saldarse a costa de la calidad de vida en regiones golpeadas por la crisis económica y los embates climáticos.

«Le manifesté al Presidente que postergar estos proyectos sería un grave error. No podemos equilibrar las cuentas públicas a costa de congelar iniciativas que son fundamentales para el empleo y la competitividad del territorio», sostuvo la diputada Marlene Pérez.

La argumentación de la legisladora apuntó al peso productivo de la zona, recordando que el Biobío concentra el principal polo industrial, portuario, pesquero y forestal del sur chileno. Con una tasa de desempleo que alcanza el 10,4% —entre las más altas del país— y un historial reciente de incendios forestales, temporales y cierres fabriles, la región requiere señales concretas de reactivación y no nuevos frenos a la inversión estatal.

Frente unido por la conectividad

Tras destrabar el compromiso presidencial, Pérez instó a convocar a la brevedad una mesa de trabajo junto al gobernador regional y la bancada parlamentaria completa de la zona, buscando presentar una postura transversal ante el Ejecutivo.

Las claves del reclamo regional:

  • Impacto social: Reducción sustancial de tiempos de viaje para miles de usuarios del Gran Concepción.
  • Efecto económico: Impulso al empleo local y dinamización de la economía regional.
  • Visión estratégica: Inversión pública entendida como motor de desarrollo nacional y no como un mero gasto.

Con el compromiso sobre la mesa, la atención se traslada ahora a las próximas jornadas, donde se espera que el Gobierno formalice el cronograma que devuelva a los corredores del Biobío el lugar prioritario que exige la comunidad.

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