Pensar en verso hace ruido


Por Antonio Álvarez Burger

Tengo, tengo, tengo.., y tú no tienes nada. Tengo versos sin medida, que son cantos bruscos del alma y que buscan cambiar tu vida. Es cierto, nacieron tristes pero perviven, y tú callada.

Respira hondo si quieres y el mundo estará contigo. Traigo versos como el cielo, azulosos de esperanza. Traigo verdes del boscaje y de colores encarnados, como sangre del Cordero que borrará tus pecados. 

Tengo, tengo, tengo.., y tú no tienes nada. Tengo versos con aroma a salvia y canelo fresco. Vengo con ambarinos que un día valorarás en tu levedad obcecada.

Pensar en verso hace el ruido de furiosas ráfagas de viento. Si queda fuego en tu cuerpo, respira lo más profundo: es señal de que no has muerto. Medita y cierra los ojos, sacude briosa tus miedos y verás que no hay lamentos.

Tengo versos de colores que marchan con paso excelso, para que algunos maldigas y otros tengan tu indulgencia. Si no los quieres contigo, aléjalos como espectros. Mas no olvides, volverán, si acoges la primavera.