El Presidente de Corea del Sur, Lee Jae-myung, visitará Chile, Brasil y Argentina para reunirse con sus líderes, en una gira que lo llevará también a Estados Unidos y Alemania, informó este miércoles 22 de julio el Gobierno surcoreano. «La visita busca expandir el comercio y las inversiones, y abrir nuevos mercados con Chile, Argentina y Brasil, poderes económicos clave en Sudamérica», aseveró en una sesión informativa el director de la Oficina de Seguridad Nacional surcoreana, Wi Sung-lac.
Lee Jae-myung se trasladará primero a San Francisco, en Estados Unidos, donde se reunirá con líderes de la industria de la inteligencia artificial entre los días 24 y 25 de julio. A continuación efectuará una visita de Estado a Brasil por invitación del Mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, entre el 26 y el 29 de julio. Después estará en Chile, donde se reunirá con el Presidente José Antonio Kast, entre el 29 y el 30 de este mes. Entre el 30 de julio y el 1 de agosto, Lee Jae-myung estará en Argentina, donde también mantendrá un encuentro con el líder del país trasandino, Javier Milei, para viajar finalmente a Frankfurt (Alemania) el 2 de agosto y reunirse con la comunidad surcoreana de la ciudad.
Los tres países de Sudamérica
En sus declaraciones, Wi destacó que los tres países sudamericanos representan un mercado conjunto de 280 millones de personas, con un producto interior bruto (PIB) combinado de 3,7 billones de dólares. Durante sus encuentros en Brasil y Argentina, el gobernante surcoreano tratará el impulso a las negociaciones para un acuerdo de libre comercio con el Mercosur, mientras que en Chile discutirá la modernización del tratado de libre comercio que Corea del Sur mantiene con nuestro país.
Wi resaltó también los amplios recursos naturales de las tres naciones sudamericanas, y dijo que uno de los objetivos de la visita es establecer «asociaciones de seguridad económica». En abril, el ministro de Exteriores surcoreano, Cho Hyun, ya mantuvo una llamada con sus homólogos de México y Brasil para ampliar la cooperación energética y diversificar sus fuentes de suministro ante las disrupciones por el conflicto en Oriente Medio, que ha afectado especialmente a Corea del Sur por su dependencia del crudo de la región.





