Donald Trump da por terminado el preacuerdo con los iraníes, y manifestó que no volverá a negociar con ese país; trató de «escoria» a sus dirigentes, asegurando que usarían un arma nuclear si la tuvieran. El Presidente de Estados Unidos dio por terminado el memorando de entendimiento con Irán. “En lo que a mí respecta, se acabó. No quiero volver a tratar con ellos. Son escoria. ¿Saben lo que es escoria? Son gente enferma. Están dirigidos por gente enferma. Y son personas viciosas, violentas. Y si tuvieran un arma nuclear, la usarían”, reiteró en una rueda de prensa durante la cumbre de la OTAN en Ankara, Turquía.
Aunque dijo que todavía “quieren negociar”, remarcó que “es una pérdida de tiempo tratar con ellos” porque “son unos mentirosos” y, tras firmar un acuerdo, no acatan lo pactado. Y añadió: “Están locos. En lo que a mí respecta, se acabó”. Y arremetiendo contra Teherán, recordó que él había “negociado toda la vida” y que su trabajo consistió en “llegar a acuerdos”, pero que ellos eran “de otra escuela” y “tramposos”. Acto seguido, afirmó que “han hecho daño a su propio pueblo” y que “han matado a 54.000 personas” por protestar. Además, auguró que “nadie va a tomar el poder” porque “no tienen armas, y el otro bando tiene ametralladoras y los están matando”, además de que “la prensa no lo reporta”.
Enseguida insistió: “Pero son gente mala. Son gente mala. Francamente, no quiero perder mi tiempo con ellos. Ahora dejaré que nuestro maravilloso panel, los negociadores, sigan hablando si quieren; pero no lo veo claro, no me gusta esta gente”. Las declaraciones de Trump tuvieron lugar horas después de que el Mando Central del Ejército de Estados Unidos (Centcom) anunciara el lanzamiento de “fuertes” ataques contra Irán, en respuesta a las “agresiones” iraníes contra buques en el Estrecho de Ormuz, en una nueva escalada de las tensiones en torno a la estratégica vía marítima.
La Guardia Revolucionaria de Irán aseguró haber “destruido” después 85 instalaciones militares estadounidenses ubicadas en Bahréin y Kuwait, así como derribado un dron tipo MQ-9 “enemigo”, en respuesta a los bombardeos, que supusieron un nuevo capítulo de tensiones tras el frágil alto el fuego firmado el 8 de abril. Ahora, los observadores internacionales, creen que EE.UU. va a acometer con todo su poder bélico contra los dirigentes iraníes.




