Bajo la premisa de que el delito y las orgánicas radicales no reconocen fronteras administrativas, las máximas autoridades políticas, policiales y militares de las regiones del Biobío y La Araucanía se reunieron este lunes en Los Ángeles. El objetivo de esta II Mesa de Trabajo Macrozonal fue claro: ajustar las piezas de la nueva estrategia de seguridad tras la reciente unificación del mando militar en la zona.
El encuentro, que se extendió por poco más de una hora y media en la Delegación Provincial de Biobío, da continuidad a la primera sesión realizada el pasado 5 de junio en Angol. Sin embargo, esta cita estuvo marcada por un hito clave: evaluar la marcha del mando único de la Defensa Nacional, vigente desde el 20 de junio, diseñado para optimizar el Estado de Excepción Constitucional de Emergencia.
Una estrategia que rompe límites geográficos
La reunión fue liderada por los delegados presidenciales regionales de Biobío, Julio Anativia y de La Araucanía, Francisco Ljubetic Romero, junto al dueño de casa, el delegado provincial Juan Pablo Mellado. A ellos se sumó una robusta mesa técnica integrada por los delegados de Malleco (Víctor Manoli) y Arauco (Pedro Marileo), los seremis de Seguridad Pública de ambas regiones, y las altas cúpulas de Carabineros, la PDI y la Armada.
«Las divisiones administrativas y geográficas no corren para los grupos que cometen acciones terroristas o actos delictivos», explicó el delegado regional del Biobío, Julio Anativia.
Las autoridades regionales enfatizaron que la unificación del mando responde a un mandato directo del Presidente José Antonio Kast para priorizar la seguridad con un enfoque integral. «Esta nueva estrategia viene a reforzar los operativos, sumando a actores civiles relevantes como las delegaciones y seremis para completar el trabajo policial con otros medios necesarios», añadió Anativia, destacando que el Estado de Excepción ha logrado disminuir los atentados, pero que se requiere blindar el plan para alcanzar una paz social definitiva.

En la misma línea, el delegado de La Araucanía, Francisco Ljubetic, valoró la mirada macrozonal del conflicto: «Hablar de una región es hablar de ambas en esta materia. El camino que estamos realizando es el adecuado para obtener los resultados que el sur del país requiere».
Despliegue conjunto y contingencia legislativa
El protagonismo de la jornada también recayó en el General de Brigada José Soto Escala, Jefe de la Defensa Nacional para la Macrozona Sur, quien ahora concentra el control militar de ambas regiones. Respecto al despliegue terrestre, el oficial confirmó un fuerte trabajo interinstitucional en las zonas más complejas
«En la provincia de Arauco el Ejército y la Armada están trabajando de manera mancomunada, brindando seguridad en conjunto en todo el territorio».
Consultado sobre las nuevas herramientas legales que se discuten en el Congreso para robustecer el Estado de Excepción, el General Soto fue enfático en la disposición de las Fuerzas Armadas: Estamos cumpliendo el Decreto Supremo y brindando seguridad y protección puntualmente apoyo a las policías en la importantísima labor que desempeñan. En ese sentido todas las medidas que se están administrando de parte del Congreso una vez que se implemente, de ser así, nosotros obviamente vamos a implementarlas y aplicarlas de la mejor manera posible. Y en cuanto a la Armada. Estamos realizando un trabajo integrado con la Armada para la tranquilidad de la población. Tengan presente que en la provincia de Arauco el Ejército y la Armada están trabajando de manera mancomunada brindando seguridad. Estamos trabajando en conjunto en toda la provincia».
Con este segundo encuentro presencial, la Macrozona Sur consolida un diseño operativo integrado, apostando a que una mayor simetría en la información y el despliegue conjunto de las FF.AA. y policías permita asfixiar las rutas del crimen organizado en el Biobío y La Araucanía.
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