Un respiro económico clave se proyecta para el próximo jueves. El precio de las bencinas y del diésel registrará una nueva caída de $100 por litro, un hito que el Ejecutivo espera que actúe como un bálsamo tanto para el bolsillo de la ciudadanía como para las expectativas políticas de la administración.
El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, destacó el impacto inmediato de la medida, señalando que se traducirá en un aumento directo del ingreso disponible de las familias. Según el jefe de la billetera pública, este escenario —impulsado por el fin del reciente conflicto bélico internacional— permitirá revertir el pesimismo en las encuestas. «Tras la aprobación de nuestro proyecto de ley de reconstrucción, este cambio de tendencia se va a consolidar», auguró Quiroz.
De la misma línea se hizo eco la ministra de la Segegob, Ximena Rincón, quien ratificó las proyecciones:
«Si todo sigue como está, la bencina debiera bajar 100 pesos más, lo que es una gran noticia».
La vocera defendió además el nuevo diseño fiscal del Ejecutivo, asegurando que la estrategia ha significado un ahorro aproximado de US$ 2.000 millones para el Estado. El objetivo, detalló, fue cortar con una política de subsidios distorsionada que terminaba beneficiando «a quienes tienen más recursos, en desmedro de los que tienen menos».
Fuego cruzado en el oficialismo y el debate por los acuerdos
Sin embargo, el optimismo económico contrasta con las turbulencias políticas que sacuden al comité político. Al ser consultada por las evidentes fricciones que han marcado la semana entre los partidos de la coalición gubernamental, la ministra Rincón intentó enfriar los ánimos con un llamado al orden.
«Tenemos tantos temas de los que hacernos cargo que este tipo de disputas no ayudan al eje de responsabilidad que nos ha mandatado el Presidente».
— Ximena Rincón, ministra vocera de Gobierno.
La tensión no es solo interna, sino que también responde a los dardos de la oposición radical. El debate se encendió tras las declaraciones del parlamentario Johannes Kaiser, quien criticó con dureza la «política de consensos» del Ejecutivo, afirmando de manera tajante que «gobernabilidad no significa llegar a acuerdos, sino implementar el poder democrático recibido para avanzar en una agenda».
La réplica de La Moneda no se hizo esperar. Rincón salió al paso de los cuestionamientos fijando la postura de la administración frente al diálogo: «Ser valiente no significa negarse a pactar; ser valiente es reconocer la capacidad de dialogar con el otro, por muy diferente que sea».
No obstante, la vocera marcó una línea de diferencia para distanciarse del pasado: «Más que transar por transar, que sabemos que no ha sido una buena receta, hoy el desafío es ponernos de acuerdo estrictamente en qué es lo mejor para el país».
24





