El cierre del primer trimestre de 2026 ha dejado un sabor amargo en la economía nacional. Los datos publicados este lunes por el Banco Central confirman que el Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec) no logra salir de la zona de contracción, acumulando tres meses consecutivos de variaciones negativas: -0,5% en enero, -0,3% en febrero y -0,1% en marzo.
Si bien las cifras muestran una caída gradual, el trasfondo revela una economía estancada que lucha contra dos frentes: una base de comparación exigente y un escenario internacional que comienza a pasar factura.
El «Efecto Espejo» y la fatiga estructural
Para Maximiliano Villalobos, investigador del Centro de Estudios Financieros del ESE de la Universidad de los Andes, el resultado no es fortuito. El experto apunta a que el crecimiento robusto registrado a inicios de 2025 dejó la «vara muy alta», creando un efecto de base comparativa que acentúa las caídas actuales. Sin embargo, Villalobos advierte que hay un problema de fondo más allá de la estadística:
«Observamos una tendencia a la baja que arrastramos desde el segundo semestre del año pasado. Es una señal de alerta que no podemos ignorar», explica el economista.
La paradoja sectorial: Servicios resisten, la industria sufre
El análisis por sectores muestra una economía fracturada. Mientras el comercio y los servicios logran mantenerse a flote con números positivos, estos no tienen la fuerza suficiente para remolcar al aparato productivo. La industria y la minería continúan siendo el «ancla» que impide el repunte, registrando caídas que terminan tiñendo de rojo el balance general.
El factor Medio Oriente: La tormenta perfecta para el cobre
El panorama futuro se ve nublado por factores externos. El Imacec de marzo es el primero en internalizar el impacto del conflicto en Medio Oriente, cuyo síntoma más evidente es el alza sostenida en el precio del petróleo. Este incremento dispara los costos operativos de sectores electrointensivos y logísticos.
Según Villalobos, lo peor para el sector minero podría estar por venir:
- Costos operativos: El encarecimiento del crudo golpeará con rezago los balances de abril, mayo y junio.
- Freno en la demanda: El conflicto amenaza con enfriar la economía asiática, especialmente la de China, principal comprador de nuestras exportaciones mineras.
«La minería es el sector más vulnerable en este escenario», advierte el experto. El impacto del shock externo apenas comienza a asomar, y se espera que los próximos tres a cuatro meses sean la verdadera prueba de fuego para la resiliencia económica de Chile.
24





