En un encuentro donde la historia minera se fundió con la audacia de la moda contemporánea, en estos días el Parque Isidora Cousiño fue testigo de «Epifanía de Isidora», una pasarela que redefine el concepto de «desfile» para transformarlo en una experiencia inmersiva de identidad regional. Bajo la sombra de los árboles centenarios y la arquitectura de inspiración europea del siglo XIX, este evento no sólo exhibió tendencias, sino que trazó una línea estética entre el legado de la visión de Isidora Goyenechea y el futuro de la manufactura local. La elección del sector del «Espejo de Agua» como pasarela principal no fue casual; fue un ejercicio de puesta en valor donde la moda dejó de ser un objeto aislado para convertirse en parte del tejido histórico de la región.
Patrimonio como lienzo de la modernidad
Para el director del encuentro y reconocido asesor de imagen, Rodrigo Alarcón, el emplazamiento fue el protagonista indiscutible de la jornada. «Lota no es solo un destino histórico; es un repositorio de identidad. Al traer ‘Epifanía de Isidora’ a este parque, estamos realizando un ejercicio de valorización. No se trata sólo de exhibir ropa, sino de insertar la creatividad contemporánea en el tejido histórico de nuestra región. Quisimos que el espectador sintiera que, al ver una prenda sobre la pasarela, está presenciando la evolución de nuestra propia cultura», señaló Alarcón. El evento trascendió la pasarela convencional, integrando una muestra cultural de la Fundación Fadwa, que ofreció un recorrido por las raíces árabes y un intercambio cultural que enriqueció la jornada con gastronomía, danza y trajes tradicionales.
Democratizar el diseño desde el Biobío
La pasarela contó con la participación de figuras clave del diseño regional, entre ellos Erick Vásquez, reconocido creador y académico de AIEP Concepción. Para Vásquez, el evento marca un cambio necesario en la industria. «Sacar la moda de las grandes capitales y llevarla a espacios más democráticos es algo que me hace mucho sentido y me entusiasma profundamente. Cualquier instancia que busque ensalzar el diseño regional es para mí un honor. Este tipo de desfiles se ha transformado en una tendencia mundial; las pasarelas tradicionales han evolucionado hacia escenarios únicos, y qué mejor que este espejo de agua para lograrlo», afirmó el diseñador tras su presentación.


Una experiencia de nivel internacional
El éxito de la jornada fue respaldado por la colaboración estratégica de El Closet de Julieta. Su directora ejecutiva, Patricia De Bernardi, destacó el impacto emocional y profesional de la cita: «Este es un sueño cumplido. Ver a personas de distintos puntos de la Región del Biobío reunidas en este espacio, construyendo un lugar de encuentro en torno a la moda, las tendencias y lo hecho a mano, es un verdadero privilegio».
El evento, que congregó a destacadas personalidades, incluyó la presencia de Ramón Cousiño —bisnieto de la fundadora del parque, Isidora Goyenechea— y su hija Anne-Liz Cousiño, quienes atestiguaron cómo la moda local integra la manufactura artesanal con una visión de vanguardia. La pasarela fue una oda a la identidad, donde desfilaron colecciones de diseñadores de la talla de Angela Pastrana, Mell Jara y Joyas Natalia Alarcón (Natal), consolidando a «Epifanía de Isidora» que ya piensa en un próximo certamen no sólo como un evento de moda, sino como un símbolo de sofisticación y pertenencia cultural para la Región del Biobío.





