En una fecha cargada de simbolismo como el Día Mundial de la Tierra, el Parque Nacional Nonguén ha comenzado a escribir un nuevo capítulo en su historia. Tras las cicatrices dejadas por el incendio forestal “Rancho Chico”, que consumió casi 200 hectáreas de biodiversidad, se ha sellado una alianza estratégica entre CONAF, el Ministerio del Medio Ambiente y el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP) para devolverle la vida a este ecosistema único.
El siniestro afectó profundamente el corazón del parque, dañando bosques nativos, matorrales y praderas. Sin embargo, la respuesta institucional no se ha hecho esperar: un ambicioso modelo de restauración progresiva que no solo busca plantar árboles, sino reconstruir el equilibrio natural del último refugio del bosque caducifolio de Concepción.
Un plan de rescate en etapas
La estrategia combina la sabiduría de la naturaleza con la intervención humana. Se utilizará la regeneración natural asistida junto a la reforestación activa de especies nativas, priorizando zonas críticas para la biodiversidad.
Los primeros pasos de esta reconstrucción:
- Zonas prioritarias: El plan inicia con fuerza en los sectores «4 Aguas» (25 hectáreas) y «El Queule» (21 hectáreas).
- Acción inmediata: Durante la presente temporada, las labores de reforestación comenzarán en un polígono específico de 3 hectáreas de alto valor ecológico.
- Enfoque de resiliencia: El objetivo final es dotar al parque de una mayor capacidad para enfrentar eventos climáticos extremos y garantizar su sostenibilidad para las futuras generaciones.
Colaboración para un orgullo regional
Desde las autoridades regionales se hizo hincapié en que este esfuerzo trasciende la mera gestión administrativa. Para el seremi de Medio Ambiente, Mario Delannays, esta alianza busca que el parque periurbano siga siendo un motivo de orgullo para los habitantes del Biobío.
Por su parte, el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP) subrayó que este proceso es el inicio de una transición hacia una gestión de largo plazo. El desafío ahora es sumar al sector privado, buscando que la reconstrucción de Nonguén sea una causa compartida por toda la sociedad civil y el Estado.
«La colaboración es fundamental. Es una gran señal que los distintos entes del Estado trabajen unidos para recuperar lo que el fuego dañó, asegurando que el traspaso de la administración del parque sea el motor de una reforestación decidida», concluyeron las autoridades durante el anuncio.
Con este hito, el Parque Nacional Nonguén no solo se recupera del fuego, sino que se fortalece como el principal baluarte ambiental de la provincia, demostrando que la unión institucional es la mejor herramienta contra la degradación de nuestro entorno.
24





