Varias organizaciones animalistas cuestionaron este viernes 17 de abril «la legalidad» del sacrificio de más de 10.000 perros callejeros, reconocido por la senadora mexicana Mariela Gutiérrez en Tecámac (Estado de México). Advirtieron esas entidades que ninguna norma permite este tipo de prácticas a esa escala, aun cuando la Presidenta Claudia Sheinbaum, del partido Movimiento de Regeneración Nacional, de tendencia izquierda/centro-izquierda, sostuvo que «no se violó la ley».
La vocera de la Alianza Nacional Un Millón de Esperanzas -que agrupa a más de 170 ONG-, Ethel Herrejón, dijo a la Agencia EFE que «ninguna norma puede estar por encima de la Constitución, que reconoce el derecho a un medioambiente sano, sumado a que la Ley Federal de Sanidad Animal restringe el sacrificio a casos específicos, lo que no justifica la eliminación masiva de animales sanos». El municipio de Tecámac, de 500.000 habitantes, se ubica a unos 40 kilómetros al norte de Ciudad de México.
Según Sheinbaum «no se violó la ley, porque la práctica estaba contemplada en la normativa vigente», aunque consideró necesario revisarla. No obstante, Ethel Herrejón enfatizó que «la legislación únicamente establece cómo debe realizarse la eutanasia, pero no autoriza ni justifica sacrificios masivos» y, en ese sentido, advirtió que este tipo de prácticas podrían derivar en responsabilidades penales a nivel estatal. La Fiscalía General de Justicia del Estado de México informó que inició una investigación de oficio por posibles delitos de maltrato animal, contemplados en el Código Penal estatal, que sanciona causar la muerte a animales que no constituyan plaga, con penas que pueden alcanzar hasta seis años de prisión, agravadas en caso de que los responsables sean servidores públicos.
Herrejón insistió en que debe investigarse bajo qué métodos fueron sacrificados los animales, al señalar que la eutanasia requiere medicamentos y protocolos específicos que implican costos y supervisión. «No se pueden sacrificar animales sanos ¿Bajo qué método se los aniquiló?», dijo, junto con advertir que sin presupuesto suficiente ni registros del uso de fármacos, no hay certeza de que se haya tratado de eutanasia conforme a la normativa. Herrejón explicó que la eutanasia implica un procedimiento médico controlado con sedación progresiva, lo que, dijo, pone en duda que se haya aplicado masivamente sin documentación.





