Liderada por la Universidad de Concepción, una coalición científica internacional lanzó una plataforma inédita que unifica décadas de datos sobre los glaciares de la Patagonia y Tierra del Fuego, el campo de hielo más grande del Hemisferio Sur fuera de la Antártica.
En el extremo austral del continente, los glaciares no solo son paisajes imponentes; son los centinelas más sensibles al cambio climático. Sin embargo, hasta hoy, la información sobre sus 20 mil kilómetros cuadrados de superficie estaba dispersa en archivos de diversos países. Ese vacío acaba de cerrarse con el nacimiento de QFuego-Patagonia, una base de datos de acceso abierto que integra, por primera vez, el conocimiento geoespacial de una de las zonas más críticas del planeta.
Una biblioteca digital para la criósfera
El proyecto, concebido y liderado por el Dr. David Farías Barahona (académico de Geografía e investigador en Alemania), ofrece un sistema de información geográfica (SIG) y un portal interactivo. En este entorno digital, cualquier persona puede visualizar y descargar datos que antes eran difíciles de cruzar: desde la velocidad del hielo y el balance de masa, hasta modelos de terreno y registros atmosféricos.
Concepción juega un rol fundamental en este hito. Además del liderazgo del Dr. Farías, la iniciativa cuenta con el aporte de la glacióloga Dra. Ilaria Tabone, del Departamento de Geofísica, reforzando un enfoque interdisciplinario que suma a investigadores de 14 países, incluidos Japón, Suiza, España y Estados Unidos.
35 mil años de historia bajo la lupa
La relevancia de QFuego-Patagonia radica en su capacidad para mirar hacia atrás y proyectar el futuro:
- Radiografía actual: Permite monitorear la pérdida de masa glaciar, la disminución de la altura del hielo y la preocupante expansión de los lagos proglaciares.
- Viaje al pasado: Incluye reconstrucciones históricas de la extensión del hielo de los últimos 35 mil años, fundamentales para entender cómo ha evolucionado el ecosistema.
- Prevención de riesgos: La plataforma es clave para evaluar peligros naturales como inundaciones por desborde de lagos glaciares (GLOFs) y deslizamientos de tierra.
Ciencia abierta contra el cambio climático
«No basta con investigar; es necesario integrar», parece ser la premisa de este desarrollo. Al reunir bases de datos globales en un solo lugar, QFuego-Patagonia no solo facilita el trabajo de los científicos, sino que fortalece los modelos climáticos y mejora la toma de decisiones ante el aumento del nivel del mar y los cambios en la disponibilidad hídrica.
Este esfuerzo colaborativo pone a la ciencia chilena en el epicentro de la glaciología mundial, entregando una herramienta gratuita y poderosa para proteger —y entender— los últimos gigantes de hielo de la Patagonia.
Dato Clave: La plataforma QFuego-Patagonia consolida información de inventarios, velocidades de hielo y variaciones de frentes, permitiendo comparar datos en distintas escalas temporales de forma instantánea.
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