En una demostración de robustez técnica y coordinación público-privada, el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) anunció la reactivación de las exportaciones avícolas hacia sus destinos más críticos —Estados Unidos, México, Puerto Rico, Canadá y Reino Unido— en menos de una semana tras la detección de un foco de influenza aviar en la Región Metropolitana.
Esta respuesta no solo neutraliza el impacto económico de la emergencia, sino que establece un nuevo estándar de gestión: Chile logró reducir en un 80% los tiempos de cierre comercial respecto a la crisis de 2023, pasando de 16 días de parálisis a una reapertura de entre 48 y 72 horas.
La clave: «Zonificación Sanitaria»
Tras la detección del brote el pasado 24 de marzo, el país activó los protocolos internacionales de autosuspensión. Sin embargo, la celeridad en el retorno a los mercados internacionales se debió a la implementación de la Zonificación Sanitaria, una herramienta estratégica que permite aislar el área afectada y certificar el resto del territorio como libre de la enfermedad.
«La zonificación nos permitió delimitar áreas habilitadas para la exportación bajo controles epidemiológicos estrictos. Esta estrategia, desarrollada junto al sector privado, fue la llave para mantener la continuidad del comercio internacional», explicó el Director Nacional del SAG, Domingo Rojas Philippi.
Un motor exportador de alto impacto
La rapidez de esta gestión técnica protege una industria que durante 2025 envió productos a 43 países, consolidando volúmenes estratégicos en mercados de alta exigencia:
- Estados Unidos: 38.370 toneladas.
- México: 24.034 toneladas.
- Puerto Rico: 21.929 toneladas.
Gestión operativa y transparencia
Más allá de la delimitación geográfica, el éxito de la operación radicó en una gestión logística milimétrica: la reorganización de flujos de carga, el manejo de mercancía en tránsito y una comunicación ininterrumpida con los gremios. Este despliegue permitió que las regiones no afectadas por el virus retomaran sus envíos casi de inmediato bajo criterios sanitarios rigurosos.
Próximos pasos
Actualmente, el SAG mantiene sus equipos desplegados en las zonas bajo control de la Región Metropolitana, enfocados en las labores de limpieza y desinfección. El objetivo final es la recuperación total del estatus sanitario del país.
Desde la dirección del servicio, se reiteró el llamado a los productores de aves a extremar las medidas de bioseguridad, recordando que la prevención es la primera línea de defensa para mantener el prestigio zoosanitario que posiciona a Chile como un referente mundial.
El dato: La capacidad de reacción de las autoridades chilenas permitió que el cierre de mercados durara apenas una fracción de lo registrado en emergencias anteriores, salvaguardando miles de empleos y contratos internacionales.
EO





