Un alumno de 18 años, armado con un arsenal de armas blancas, protagonizó un ataque que le costó la vida a una inspectora del establecimiento y dejó a varias personas heridas, en un hecho que mantiene conmocionada a la ciudad de Calama.
Del auxilio al ataque: Las versiones del crimen
Si bien las primeras informaciones apuntaban a una riña entre estudiantes donde la docente habría intentado mediar, con el paso de las horas la investigación ha dado un giro hacia una hipótesis más directa y alarmante.
Testigos relatan que el joven habría sufrido una aparente «crisis» al interior de los baños. Al acudir en su ayuda para intentar calmarlo, la inspectora fue atacada brutalmente con un arma blanca en la zona del cuello y el rostro. Pese a los esfuerzos médicos, la gravedad de las heridas resultó fatal.
En el intento por contener al agresor, una funcionaria paradocente y tres alumnos de 15 años resultaron heridos. El atacante, quien también se autoinfligió lesiones, fue finalmente reducido y entregado a Carabineros.
Un ataque planificado
Los hallazgos realizados tras la detención sugieren que no se trató de un arrebato espontáneo, sino de un acto con alarmantes niveles de premeditación. Al revisar las pertenencias del estudiante, las autoridades encontraron:
- Armamento: Tres cuchillos, un machete y pistolas de fantasía.
- Material inflamable: Líquido acelerante.
- Evidencia escrita: Apuntes en su cuaderno que detallarían la planificación del asalto.
- Huella digital: Mensajes en redes sociales y un video en YouTube donde, presuntamente, hacía alusión al crimen que estaba por cometer.
Estado de las víctimas y proceso judicial
El Fiscal Regional, Juan Castro Bekios, confirmó que la situación de los heridos es delicada. «Tenemos a la funcionaria paradocente y a tres menores de edad en estado de gravedad, todos siendo atendidos en los centros hospitalarios de la comuna», señaló la autoridad.
Aunque las pruebas de planificación son sólidas, el Ministerio Público mantiene la cautela. Por ahora, todas las líneas investigativas permanecen abiertas para determinar las motivaciones exactas de este trágico suceso que hoy deja una silla vacía en el aula y un luto profundo en la educación chilena.
EO





