Se mantienen los 30 aislados en el Paso Fronterizo Pichachén. Recién mañana miércoles operaría maquinaria pesadas para habilitar el camino

En la comuna cordillerana de Antuco, sector Los Barros (Ruta Q-45), la erosión provocada por el estero El Volcán ha dejado a 30 personas completamente aisladas. Funcionarios de aduana, policías y arrieros esperan que el terreno se estabilice para intentar una vía de evacuación en el kilómetro 110 y eso ocurriría recén en la jornada de mañana miércoles cuando comience a operar la maquinaria pesada.

El único nexo terrestre entre la Región del Biobío y Argentina permanecerá cerrado al menos hasta mañana. Vialidad trabaja contra reloj para recuperar una ruta golpeada por la erosión y el clima extremo.

El silencio ha vuelto a apoderarse del Paso Fronterizo Pichachén. Tras el embate del sistema frontal que azotó a la provincia este domingo, las autoridades han confirmado que el complejo no retomará sus funciones habituales de forma inmediata. La razón es técnica y de seguridad: la ruta de alta montaña no garantiza hoy un tránsito fluido ni seguro para los usuarios.

El Delegado Presidencial Provincial de Biobío, Juan Pablo Mellado, señaló que la reapertura no es una cuestión de calendario, sino de condiciones en terreno. «Por lo menos hasta el miércoles el paso se mantendrá cerrado. Vialidad se encuentra desplegada en el sector para evaluar la apertura solo cuando sea estrictamente seguro hacerlo», explicó la autoridad.

30 personas en «el corazón del temporal»

Pese al cierre de la barrera para el público general, la actividad en la zona de Los Barros no se detiene. En el sector cordillerano permanecen unas 30 personas, un grupo compuesto por arrieros que realizan sus veranadas y funcionarios públicos de instituciones clave como la PDI, Aduanas y el SAG.

La situación de este grupo es de monitoreo constante:

  • Resguardo total: Se encuentran en instalaciones seguras y calefaccionadas.
  • Operatividad: Continúan realizando sus funciones habituales dentro del complejo.
  • Comunicación: Mantienen contacto permanente con la base, descartando cualquier situación de desabastecimiento o riesgo vital inmediato.

Vialidad: La batalla contra el terreno

El punto crítico sigue siendo la conectividad física. Las cuadrillas de Vialidad concentran sus esfuerzos en reparar los daños causados por la erosión y el arrastre de material, factores que suelen dejar cicatrices profundas en los caminos de ripio de la alta cordillera tras lluvias intensas.

El Gobierno Provincial ha pedido paciencia a los viajeros y operadores logísticos, recordando que en la montaña la naturaleza dicta las reglas. mañana miércoles será el día clave para una nueva inspección técnica que determine si el Paso Pichachén vuelve a conectar al Biobío con el mundo o si la nieve y el barro obligarán a extender el aislamiento preventivo.



EO