A casi dos años de la emboscada que estremeció al país el 27 de abril de 2024, el Tribunal de Juicio Oral en Lo Penal de Cañete ha puesto punto final a la incertidumbre jurídica. En una audiencia marcada por la virtualidad y el peso de las pruebas, los magistrados declararon culpables a los responsables del brutal asesinato de tres funcionarios de Carabineros en la Región del Biobío.
El veredicto: Culpabilidad total por el triple homicidio
El tribunal alcanzó la convicción, «más allá de toda duda razonable», de que los hermanos Jefferson, Felipe y Tomás Antihuén Santi actuaron como autores ejecutores de una serie de delitos atroces. El fallo los condena por:
- Homicidio calificado de carabinero (delito reiterado en razón de su cargo).
- Robo con violencia e incendio.
- Tenencia ilegal de armas de fuego.
Por su parte, Nicolás Rivas fue condenado en calidad de autor colaborador. Aunque la investigación determinó que no apretó el gatillo, su rol fue clave: facilitó el armamento que permitió la masacre tras ser «invitado» por los hermanos a participar en el atraco.
Un historial de violencia que sale a la luz
El juicio no solo abordó la noche de la emboscada, sino que desnudó un nutrido prontuario delictivo previo. El tribunal sumó condenas adicionales para los hermanos:
- Tomás Antihuén: Condenado por porte ilegal de armas al momento de su captura en marzo de 2025, lanzamiento de artefactos incendiarios y atentados contra la autoridad que datan desde 2020.
- Jefferson Antihuén: Sumó condenas por robo con intimidación, receptación de vehículos y un homicidio frustrado ocurrido en 2023.
Cabe destacar que todos los acusados fueron absueltos del cargo de traslado de restos humanos, al no acreditarse dicho delito bajo los estándares legales exigidos.
Los fundamentos del Juez
El magistrado Marcos Pincheira Barrios, presidente del tribunal, enfatizó que la decisión se cimentó en un «blindaje probatorio» compuesto por peritajes científicos, testimonios y registros audiovisuales.
«La prueba tuvo la calidad suficiente para formar convicción en el tribunal sobre la existencia de los delitos y la participación de los encartados», señaló Pincheira durante la lectura telemática.
Mientras los hermanos Antihuén escuchaban el veredicto desde el Penal Bío Bío en Concepción, sobrevino el recuerdo del sargento primero Carlos Cisterna Navarro y los cabos primero Sergio Arévalo Lobos y Misael Vidal Cid como el motor central de este proceso que busca, finalmente, otorgar paz a sus familias y a la institución de la 4° Comisaría de Los Álamos.
SOJ





