En una declaración cargada de tensión desde la «Moneda chica», el Presidente electo, José Antonio Kast, anunció el cese definitivo del proceso de traspaso de mando con la administración de Gabriel Boric. Flanqueado por su futuro gabinete, Kast justificó la drástica medida señalando una ruptura total en la fe pública: «Le ponemos término al proceso porque no confiamos en la información que se nos está entregando».
Una conversación bajo sospecha
El mandatario electo desglosó la génesis del conflicto, remontándose a una llamada telefónica del 18 de febrero. Según Kast, en dicha instancia el Presidente Boric solo «enunció» de manera superficial cuatro temas críticos: niñez, el empadronamiento migrante, la consulta indígena en la Macrozona Sur y el polémico cable submarino con China.
Respecto a este último punto, Kast relató que Boric esbozó una «situación compleja» debido a presiones del gobierno de Estados Unidos, pero sin profundizar en detalles técnicos ni mencionar a todas las autoridades involucradas. Ante esto, el líder republicano manifestó su propia lista de alarmas:
- La grave situación fiscal que atraviesa el país.
- Los presuntos «amarres» de funcionarios públicos en diversas reparticiones.
- Dudas sobre el proceso de reconstrucción y declaraciones controvertidas de ministros en ejercicio.
El impasse del decreto y las bilaterales fallidas
Kast fustigó la gestión del Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones, criticando que el 13 de febrero no se entregara información clave sobre el cable submarino. Además, denunció una irregularidad administrativa: un decreto relativo al proyecto que, según la versión oficial, fue retirado de la Contraloría por un supuesto «error de tipeo».
«Le dije al Presidente: usted está a pocos días de dejar el cargo y no corresponde que siga avanzando en políticas que dejen al país en una situación compleja frente a una administración que no tiene toda la información», sentenció Kast.
Acusaciones de opacidad y «fuerza de tarea» administrativa
El quiebre no solo responde a los dichos cruzados sobre quién informó a quién, sino a lo que Kast califica como una «contradicción permanente» entre las autoridades salientes. El mandatario electo denunció que, mientras en algunos ministerios aseguran que las deudas están pagadas en un 92%, la realidad detectada por sus equipos sugiere una falta de transparencia sistémica.
Las próximas acciones del gobierno entrante:
- Suspensión de reuniones: Todas las bilaterales pendientes quedan canceladas.
- Contraste de datos: El equipo de Kast recopilará información propia para auditar lo entregado por La Moneda.
- Fuerza de Tarea: Se creará una unidad administrativa especial para revisar y poner al día la información real de cada repartición estatal.
Finalmente, sobre las «llamadas insistentes» mencionadas por Boric, Kast fue tajante: no contesta números desconocidos y exigió que cualquier contacto oficial se canalice estrictamente a través de los jefes de gabinete. La transición impecable que se prometió semanas atrás ha dado paso a una toma de posesión marcada por la fiscalización y la distancia administrativa.
SOJ





