Ondas de choque en el mercado local: Cómo el conflicto entre Irán y EE. UU. presiona a la baja al peso y al alza a los combustibles

La reciente escalada bélica entre Irán y Estados Unidos ha activado las alarmas en los mercados globales, instalando un escenario de «incertidumbre líquida» que amenaza con golpear las economías emergentes. Para Chile, el impacto no es político, sino estrictamente de bolsillo: el petróleo y el dólar se perfilan como las variables críticas en los próximos días.

Juan Nagel, economista y académico del ESE Business School, advierte que nos encontramos en un contexto «extremadamente fluido» donde la volatilidad será la norma. La clave, según el experto, reside en cómo la interrupción del crudo iraní reconfigurará los precios internacionales de la energía.

El factor China y el efecto dominó

Aunque Irán no es el principal proveedor de Chile, su peso en el mercado asiático es determinante. Cerca del 90% del crudo iraní viaja hacia China, por lo que cualquier restricción afectará directamente la generación eléctrica y la producción industrial del gigante asiático.

¿Cómo afecta esto a Chile? El encarecimiento del crudo a nivel global y la presión sobre los productos refinados terminarán traspasándose a los precios locales, independientemente del origen del petróleo que consumimos.

Dólar en Chile
En una jornada marcada por la incertidumbre, el dólar anotó un salto de $12,8 este lunes, cerrando en la parte alta de la tabla en el mercado cambiario local. La moneda estadounidense finalizó sus operaciones más líquidas situándose en $884,8 vendedor y $884,5 comprador, reflejando la tensión de un mercado que recibió golpes desde dos frentes.

Los factores tras el alza:

  • Fuga hacia la seguridad: A nivel internacional, el apetito por el riesgo se desplomó, llevando a los inversionistas a refugiarse en el dólar ante el complejo panorama geopolítico global.
  • El «efecto Imacec»: En el plano interno, el mercado aún digiere la sorpresiva caída del -0,1% en la actividad económica de enero. La debilidad de la economía chilena debilitó al peso, dejando el camino despejado para el avance de la divisa norteamericana.

Este repunte deja al tipo de cambio en una posición de alerta, a la espera de cómo evolucionen las tensiones externas y las señales de reactivación local.

Llamado a la calma: Suministro garantizado

Pese al panorama de tensión, Nagel es enfático en enviar un mensaje de tranquilidad respecto al abastecimiento:

“No hay que caer en pánico; el suministro de combustible y petróleo crudo en Chile está plenamente asegurado”.

Gracias a una matriz de importación diversificada, el riesgo de desabastecimiento es nulo. El problema, aclara el académico, no es la cantidad, sino el precio internacional, que actuará como el principal canal de transmisión del conflicto hacia la economía doméstica.


El Dólar: El refugio que encarece la vida

En tiempos de guerra, el dólar se convierte en el «puerto seguro» de los inversionistas. Nagel anticipa un fortalecimiento de la divisa estadounidense a medida que los capitales huyen del riesgo hacia activos más estables.

Para el consumidor chileno, esto representa un efecto de doble pinza:

  • Alza del crudo: El petróleo sube en el mercado internacional.
  • Dólar alto: Se necesitan más pesos para comprar ese petróleo caro.

Perspectivas: Días de ajuste

El diagnóstico es claro: nos esperan semanas de alta volatilidad. Sin embargo, el experto recalca que no existe justificación para compras apresuradas de combustible ni conductas de acaparamiento. Chile enfrenta un periodo de ajustes económicos mientras el panorama geopolítico termina de reconfigurarse tras el estallido de la crisis.

SOJ