El sector pesquero del Biobío inicia el 2026 con una fuerte caída del 18,6% en desembarques

La actividad pesquera en la Región del Biobío ha comenzado el año con cifras que encienden las alarmas en el sector. Según datos preliminares correspondientes a enero de 2026, el desembarque totalizó 143.116 toneladas, lo que representa una caída del 18,6% en comparación con el mismo mes del año anterior. Esta contracción significa que se dejaron de capturar más de 32.700 toneladas en apenas doce meses.

El retroceso de los gigantes industriales

El motor principal de esta caída fue el subsector industrial, que a pesar de representar el 78,0% de la actividad regional, sufrió un descenso interanual del 20,5%.

Este menor dinamismo se explica, fundamentalmente, por la baja en la captura de pescados, con el Jurel como la especie que más incidió en los resultados negativos. En total, la industria aportó 111.576 toneladas al balance regional, una cifra significativamente menor a la registrada en el periodo anterior.

Pesca artesanal: El impacto de la Jibia

El panorama para los pescadores artesanales tampoco fue favorable. Este subsector, que contribuyó con el 22,0% del total regional (31.540 toneladas), experimentó una baja del 11,5%.

En esta área, el factor determinante no fueron los peces, sino los moluscos. La menor presencia o captura de Jibia (Calamar Rojo) fue la razón principal que arrastró las cifras del sector artesanal a terreno negativo.

Resumen del escenario regional

El informe destaca que, a nivel general, la categoría de pescados fue la que más afectó el promedio regional con un retroceso del 17,7%. La combinación de una industria ralentizada y una menor disponibilidad de recursos clave para el mundo artesanal configura un inicio de año complejo para una de las actividades económicas más emblemáticas de la Región del Biobío.

SOJ