27/F y El Hospital Más Grande de Chile: Cuando el Guillermo Grant Benavente se Tomó los espacios levantando un centro clínico de campaña

A 16 años del cataclismo que transformó la historia de Chile, la memoria del Hospital Clínico Regional Guillermo Grant Benavente (HGGB) surge no solo como el relato de un recinto colapsado, sino como la crónica de una resistencia humana sin precedentes. Aquel 27 de febrero de 2010, el gigante de la salud de Concepción se convirtió en el epicentro de la supervivenciabajo el liderazgo de la Dra. Midoris Sawada Tsukame.


Durante la primera semana posterior al terremoto del 27 de febrero de 2010, el Hospital Clínico Regional Guillermo Grant Benavente (HGGB) enfrentó el desafío de operar con más del 70% de su estructura inhabilitada debido a daños en la Torre del Paciente Crítico y otras áreas clave.

El terremoto no solo destruyó muros; inutilizó gran parte de la infraestructura crítica. Con los ascensores detenidos y los pisos superiores comprometidos, la atención médica tuvo que reinventarse en minutos. El hospital se volcó hacia sus patios y estacionamientos, improvisando, puestos de avanzada para recibir a una marea de heridos que no dejaba de llegar.

En los subterráneos, en una atmósfera de penumbra y polvo, equipos integrado solamente por 3 profesionales( traumatólogo ,especialista maxilofaciales y un asistente social) se adentraron para rescatar, en medio de temblores, ropa estéril e insumos, logrando habilitar los pocos pabellones que aún ofrecían condiciones mínimas de seguridad.

La Amalgama del Voluntariado

La respuesta clínica se fortaleció con una «amalgama» de voluntades que borró las jerarquías:

Estudiantes al frente: Alumnos de Medicina de la Universidad de Concepción y la Universidad San Sebastián se convirtieron en el soporte vital del hospital según recuerda el jefe de campo clínico de la época el profesional Patricio Torres Castillo, Ellos no solo asistieron en procedimientos, sino que prepararon el primer pan que comieron los pacientes y se encargaron del aseo de personas en situación de calle que llegaban desamparadas al recinto.
Reserva de experiencia: Médicos mayores y enfermeras jubiladas regresaron al hospital para guiar a los más jóvenes, aportando serenidad en medio del caos y no en pocas ocasiones con algún alimento de casa para no llegar con las manos vacías.
Logística de emergencia: Profesionales llegaban desde zonas devastadas como Talcahuano, enfrentando caminos cubiertos de algas y restos del mar, para asegurar que los pacientes con insuficiencia renal no perdieran sus sesiones de diálisis. Este equipo trabajó sin parar incluso por largas horas sin comer, olvidándose de su propia afectación por el Tsunami en la comuna vecina.
Historias de los Escombros: El Relato del SAMU

El Servicio de Atención Médica de Urgencia (SAMU) del servicio salud Concepción vivió la tragedia en la primera línea. Uno de los médicos de turno Dr. Ramón León ,recuerda que, cerca de las 07:30 horas, el equipo se desplegó en las ruinas del edificio Alto Río:

«Logramos rescatar de entre los escombros a un niño de unos 7 años. Nunca supe su nombre, pero su rostro quedó grabado como el símbolo de por qué estábamos allí».

Un Legado de Servicio Gratuito

El terremoto bautizó a una generación de profesionales de la salud y áreas complementarias. La lección del HGGB fue clara: la capacidad de respuesta de un hospital no reside únicamente en sus equipos de alta complejidad, sino en la renuncia al confort personal para poner al otro al que sufre al que necesita por delante.

Respuesta Asistencial y Operativa

Habilitación de Pabellones: Debido al riesgo estructural en pisos superiores, los equipos médicos (traumatólogos, obtetras , pediatras ,maxilofaciales ,matrimonio matronas y asistente sociales ,nutricionista etc.y auxiliares) debieron adentrarse en los subterráneos para rescatar ropa estéril e que habitualmente quedaba preparado por esa unidad para todos los fines de semana, logrando habilitar los pocos pabellones que aún presentaban condiciones operativas seguras.
Atención de Emergencia (SAMU): Solo en las primeras horas tras el cataclismo (alrededor de las 07:30 hrs), equipos del SAMU ya se encontraban rescatando víctimas de estructuras colapsadas, como el edificio Alto Río, logrando la estabilización y traslado de heridos críticos al HGGB.
Gestión de Pacientes Críticos: Se dio prioridad absoluta a la continuidad de tratamientos vitales, como la diálisis, donde enfermeras y voluntarios se movilizaron incluso desde zonas aisladas por el mar (Talcahuano) para atender a los pacientes.
Hospital de Campaña levantado por la fuerza aérea de Chile que logró tener mas de 500 procedimientos, sin ningún evento adverso. Ante la inutilidad de diversas áreas, la atención de Urgencia se trasladó a los patios y zonas exteriores, donde se integraron estudiantes de medicina (UdeC y USS), médicos jubilados y personal técnico en una amalgama humana para sostener la demanda.
Atenciones por Especialidad (Urgencia 27F)

Atenciones por Especialidad (Urgencia 27F)

Durante el periodo de crisis inmediata, el hospital concentró su capacidad en cuatro áreas fundamentales:

Especialidad / ServicioEnfoque durante el Terremoto
TraumatologíaAtención masiva de fracturas y lesiones por aplastamiento derivadas de los derrumbes.
Cirugía MaxilofacialTratamiento de traumas faciales críticos y reconstrucciones urgentes.
Nefrología (Diálisis)Aseguramiento de la supervivencia de pacientes renales que dependen de soporte técnico continuo.
Salud Mental y Apoyo SocialAsistencia a personas en situación de calle y contención emocional de las familias de las víctimas.

Hoy, el Regional de Concepción sigue siendo un testimonio vivo de que, incluso cuando la tierra se abre, la solidaridad y el capital técnico —como el que recordaba el Dr. Rolando Hernández, columnista de HORA12, en su análisis sobre la importancia de la ciencia en el desarrollo— son la base estratégica que permite a un país levantarse y decidir su futuro.

SOJ