Entre el cable de la discordia y la solidaridad Desde Punta de Parra: La estratégica visita del embajador chino a Tomé

La reciente visita del embajador de China en Chile, Niu Qingbao, a la Región del Biobío, estuvo lejos de ser un acto meramente protocolar. En un escenario de alta tensión diplomática, el representante del gigante asiático utilizó su paso por la zona para blindar el polémico proyecto del cable submarino entre Hong Kong y Concón, antes de sellar un inédito compromiso de ayuda humanitaria con la comuna de Tomé.

El «Cable de la Discordia»: Defensa frente a la presión de EE.UU.

El embajador no eludió la controversia que rodea a la infraestructura digital que pretende unir Chile con Asia. El proyecto se encuentra hoy en el centro de una tormenta diplomática, luego de que el Departamento de Estado de Estados Unidos revocara las visas de altos funcionarios chilenos, entre ellos el ministro de Transportes, Juan Carlos Muñoz, y el subsecretario de Telecomunicaciones, Claudio Araya.

Ante este escenario, Niu Qingbao defendió la iniciativa con firmeza, asegurando que el cable «obedece totalmente las leyes chilenas» y enviando un mensaje directo a Washington: «No hace ningún daño a la tercera parte (EE.UU.), así que no va a socavar la seguridad regional».

Para el diplomático, la consolidación de este vínculo digital es vital para que Chile mantenga su liderazgo en la economía digital de América Latina. A pesar de que el decreto de concesión fue dejado sin efecto recientemente por el gobierno chileno bajo argumentos de «revisiones técnicas», el embajador insistió en que el proyecto satisface las necesidades de ambas naciones y calificó el actuar de los funcionarios chilenos como «muy favorable a los intereses nacionales».

El «Efecto Fénix»: Solidaridad y tecnología en Tomé

Tras abordar la disputa de las potencias, la agenda del embajador se volcó a lo local, marcando un hito histórico: es la primera vez que un embajador chino visita oficialmente una comuna en Chile. El destino fue Tomé, específicamente para ir en ayuda de las familias de Punta de Parra, sector devastado por un incendio el pasado 18 de enero.

En una reunión con el alcalde Ítalo Cáceres, Qingbao concretó un gesto solidario inmediato: la donación de 200 uniformes escolares (una inversión de aproximadamente 20 millones de pesos) para los niños que perdieron todo en el siniestro. Sin embargo, el compromiso fue más allá de lo textil. El diplomático adelantó que la embajada buscará colaborar en proyectos futuros para transformar a Tomé en una ciudad con tecnología de vanguardia en áreas de salud y seguridad.

«Tengo la convicción de que, después de este incendio, Tomé va a lograr más desarrollo, tal como el Fénix aparece después del fuego», expresó el embajador, sellando una jornada donde la alta estrategia digital y la ayuda comunitaria se entrelazaron en la costa del Biobío.

Por su parte, el alcalde Cáceres agradeció el respaldo, señalando que este encuentro representa una «esperanza» y el inicio de un trabajo sostenido que pone el bienestar de la comunidad damnificada en el centro de la relación bilateral a nivel local.

SOJ